Si tienes una entrevista de trabajo seguro que tus amigos y tu familia te han dado un consejo: prepárate y no te pongas nervioso. ¡Qué fácil es decirlo! Pero lo cierto es que con una buena preparación es mucho más sencillo tener éxito y conseguir el objetivo propuesto, que no es otro que el puesto de trabajo al que se aspira. Te ofrecemos algunos consejos para que esto sea así.

Prepárate físicamente: tu aspecto va a ser importante

La impresión que vas a producir al entrevistador va a depender también de tu aspecto, así que prepárate bien para la entrevista. Evita presentar un aspecto desaliñado, pero también el ir excesivamente formal para una entrevista de trabajo en la que no se requiere una vestimenta de traje.

Por ejemplo, no tiene mucho sentido ir de traje de chaqueta a una entrevista para camarero en una cervecería, pero si puedes ir arreglado y con ropa moderna que muestre una imagen adecuada para el tipo de trabajo que vas a desempeñar.

Evita en tu vestimenta referencias políticas, ideológicas o religiosas. Son temas personales que no son adecuados para una entrevista de trabajo y que deben de quedar reservados a tu vida privada. De esta manera, podrás evitar situaciones muy incómodas que son absolutamente innecesarias.

Es bueno presentar un aspecto fresco, por eso es mejor llegar a la zona de la entrevista con tiempo y tomarse algo en algún local cercano mientras no es la hora en lugar de llegar apurado y justo, ya que te verán congestionado o incluso acalorado, lo que no da muy buena impresión.

Prepárate psicológicamente: la tranquilidad es clave

Prepárate también psicológicamente para tu entrevista. Es muy importante que descanses bien el día anterior. Si estás con nervios puedes tomar una tila o una infusión relajante para dormir mejor. Si te gusta meditar o practicar algún deporte, puedes hacerlo para acudir a la entrevista con el mejor ánimo.

entrevista

Evita las bebidas excitantes para que los nervios no te jueguen una mala pasada, pocas cosas hay peores para una entrevista que llegar nervioso y no parar de hablar. Puedes redactar todas las preguntas que te esperas que te hagan y ensayar con un amigo o un familiar.

El lenguaje corporal es muy importante, prepárate también en este sentido y cuando hagas el ensayo con tu amigo puedes hacer un vídeo para observarte. Así, te darás cuenta de tus tics, de tus expresiones y de como mueves tu cuerpo. Podrás corregir todas esas expresiones que dan sensación de inseguridad, como el agachar los hombros o el mostrarse excesivamente rígido en la silla. También los tics que muestren nerviosismo, como el mover una pierna de forma continua o morderse el labio.

Prepárate profesionalmente: lleva un currículum actualizado

Prepárate también profesionalmente hablando llevando a tu entrevista un currículum totalmente actualizado con todos los trabajos en los que has estado, pero dándole especial énfasis a los relacionados con el trabajo al que aspiras.

Incluso puedes hacer un currículum específico para el puesto, mostrando tan solo la experiencia en ese campo. A nadie le van a importar los años que pasaste trabajando como camarero si tu colocación actual es como administrativo y puedes mostrar experiencia en este campo.

Hay determinados trabajos para los que es esencial llevar un book. Si es el caso, asegúrate de que todo está perfectamente ordenado y de que puedes hablar de los proyectos que muestras con total seguridad.

Una entrevista de trabajo siempre causa nervios y preocupación, pero puede ser una buena experiencia si sales sabiendo que has dicho todo lo que querías que supieran sobre ti y que has sabido venderte bien para el puesto al que aspiras.