Gracias a la globalización, hemos empezado a familiarizarnos con extranjerismos que, poco a poco, han entrado en nuestro vocabulario. Cada día, los medios de comunicación relatan sucesos que se verifican en lugares lejanos, desconocidos y exóticos. Y nos hablan de tradiciones que, a menudo, tienen una fuerte relación con la identidad cultural y religiosa de los diferentes países. En este artículo, te hablaremos de las prácticas y productos halal. O sea, te mostraremos todo lo que tienes que saber sobre lo que el Islam permite a sus fieles.

De un punto de vista semántico, la palabra ‘halal’ significa literalmente ‘lícito’ en árabe. Aunque la ley islámica pueda variar según el país y el tipo de corriente religiosas (las más importantes son dos: sunita y chiita), en general el término halal sirve para describir todo lo que hombres y mujeres musulmanes pueden hacer. Tanto a lo que se refiere la totalidad de las prácticas estrictamente religiosas como en aspectos muy concreto de la vida cotidiana.

Estamos hablando de una serie de reglas, establecidas directamente por las páginas del Corán, que interesan la forma de actuar y relacionarse con el mundo y los demás. El comportamiento, la forma de hablar y vestir, los modales y también los alimentos que se pueden comer, incluyendo las bebidas.

Reglas de comportamiento halal

Estas normas sirven a los musulmanes para vivir plenamente siguiendo el ejemplo del profeta Mahoma. Sería imposible resumir todas las reglas halal de comportamiento. Sin embargo, es importante tener presente que esta palabra representa una base fundamental para la conducta de los creyentes islámicos.

Entre las prácticas permitidas encontramos la forma de cuidar la casa, limpiar la ropa, hablar con los hijos, elegir los vestidos, relacionarse con amigos, familiares o la pareja, etc. Desde cuidar las plantas, enseñar el respeto de la naturaleza a los niños, respetar los animales domésticos (asignándole un lugar adecuado y dándole de comer de manera proporcionada), hasta hacer que los hijos colaboren en las tareas domésticas, respetar los límites de velocidad en coche. O también no poner apodos o sobrenombre ni avergonzar a los amigos o cuidar la higiene personal, elegir siempre vestimentas respetuosas y también comer y beber con moderación. Como puedes ver, el halal es un verdadero estilo de vida.

Comida halal

Sin embargo, este término se suele asociar a los alimentos permitidos por la ley del Islam. En los últimos años la comida halal ha conquistado siempre más adeptos en el mundo occidental. Tanto por el sabor original y exótico de sus platos, como por los beneficios de esta dieta, elaborada en el respeto de los animales y de la naturaleza, y que incluye una menor cantidad de grasas saturadas.

El éxito de la comida halal es fruto de dos elementos clave. Por un lado, el utilizo de ingredientes exclusivamente naturales y no procesados industrialmente. Por el otro, las prácticas menos violentas en la preparación de las carnes. De hecho, cuando el Corán sugiere la forma de comer y beber, además de indicar ingredientes y alimentos específicos, al mismo tiempo establece la manera de tratarlos.

En general, hombres y mujeres musulmanes pueden comer leche, pescado, frutas, vegetales, verduras, nueces y miel. También son halal las carnes de vaca, cordero y pollo, pero todas tienen que prepararse de una manera especial, indicada por el mismísimo Allá.

Haram: los alimentos prohibidos por el Islam

También es interesante conocer los productos prohibidos (o haram):

  • La sangre.
  • Cerdo (en las diferentes formas, incluyendo la manteca) y de jabalíes, perros, conejos y monos.
  • Bebidas alcohólicas (vinos y licores).
  • Animales carnívoros con garras y colmillos (leones, tigres, osos…).
  • Aves de presa con garras (águilas, buitres…).
  • Animales dañinos (ratas, ciempiés, escorpiones, piojos, moscas, gusanos…).
  • Animales que el Islam prohíbe matar (hormigas, abejas y pájaros carpinteros).
  • Animales anfibios (ranas, cocodrilos…), acuáticos (anguila, langosta, calamar, gambas, mariscos), venenosos (serpientes).
  • Mulas y burros domésticos.
  • Carroñas y animales muertos por una caída, una cornada o haber sido atacado por un animal de presa.

Carne halal

Además de los alimentos que hemos indicado arriba, evidentemente la carne es uno de los ingredientes principales de la comida halal. El Islam no solo indica cuáles son los animales que hombres y mujeres musulmanes pueden comer: también obliga sus fieles a seguir unas reglas muy estrictas en la preparación y elaboración de las carnes. Como verás a continuación, la idea es respetar los animales, intentando que sufran los menos posible.

El sacrificio será llevado a cabo por el matarife llamado Dhabih. Tendrá que ser “…musulmán, adulto y sano” y pronunciar el nombre de Allá antes de realizar los cortes, para enfatizar la santidad de la vida y recordar que el animal está siendo “…sacrificado por comida con el consentimiento de Dios“.

  1. El Dhabih realiza un corte en la garganta con un movimiento continuo.
  2. Se utiliza un cuchillo que no debe afilarse en presencia del animal.
  3. La hoja del cuchillo debe estar en perfecto estado, para que el corte sera limpio.
  4. Se cortarán la tráquea, el esófago y los dos vasos sanguíneos a ambos lados de la garganta.
  5. No se tiene que cortar la médula espinal.

Además, para que la carne sea totalmente halal, es obligatorio tratar bien a los animales antes de ser sacrificados: no pueden asistir a la muerte de otros símiles ni pueden estar en una posición incómoda. Para su procesamiento, vacas, corderos y pollos deberán sangrar hasta estar completamente muertos.

¿Porque los musulmanes no comen cerdo?

Para los musulmanes, seguramente la carne de cerdo representa el alimento haram (prohibido) por excelencia. Esto se debe al hecho que, en el quinto capítulo del Corán (Al Māʼidah 5:59-60), se habla de un castigo que Allá envió a una población desobediente, transformando su gente en monos y cerdos.

Como consecuencias, el Islam considera estos dos animales impuros o, mejor dicho, ‘malditos’. De toda forma, se trata de una prohibición que tiene un carácter exclusivamente religioso, sin algún fundamento científico.

Productos halal: algún ejemplo

Según la Unión de Comunidades Islámicas, en España hay alrededor de dos millones de fieles musulmanes. Si consideramos los 1,6 mil millones totales en el mund0, estamos hablando de un mercado en fuerte crecimiento y que está empezando a demandar una gran cantidad de servicios y productos halal.

No nos referimos solamente a carnes y derivados cárnicos, conservas, panadería, pastelería, bebidas, dulces, helados, sino también a productos químicos, ropa. cuero y hasta viajes y cosméticos halal. En los últimos años han nacido nuevas empresas que desarrollan su negocio a partir de la ética musulmana, o sea respetando las creencias y prácticas islámicas.

Por ejemplo, en el caso de los productos halal de cosmética y perfumería pensados para chicas y mujeres musulmanas. Todos se elaboran utilizando exclusivamente materias primas halal. Hablamos de artículos de belleza que cumplen con todos los preceptos de la ­sharía, la ley islámica. Para obtener el Certificado Halal oficial, tienen que ser 100% naturales y no pueden contener grasa de cerdo, ni pesticidas ni alcohol. Además, su producción tiene que llevarse a cabo sin malas prácticas, abusos o explotación de seres humanos o animales.

¿Quieres saber más cosas sobre el universo halal? No te pierdas los próximos posts que dedicaremos a este interesante tema, aquí en Revista Feminity.