Tener un vestidor medida es el sueño de prácticamente cualquier mujer y también de muchos hombres. Pero el problema viene dado en muchos casos por el espacio. Por eso, muchas parejas aprovechan para cumplir su sueño cuando sus hijos se van de casa y las habitaciones comienzan a sobrar. En otros caso, se compra un piso para reformar con la idea de que una de las habitaciones se convierta en un vestidor.

Lo ideal es que la habitación que pase a ser vestidor sea contigua al dormitorio y se puedan unir con una puerta que las comunique, independientemente de que se condene o no la puerta que ya exista. También puede comunicar directamente con el cuarto de baño, una alternativa a valorar siempre que exista espacio para una segunda puerta.

El diseño del interior

Para el diseño del interior del vestidor hay que trabajar en conjunto con un profesional. Un carpintero especializado en este tipo de espacios y un diseñador de interiores pueden ayudarnos a conseguir el mejor rendimiento del espacio y lograr que todo quede bonito y de revista. Pero tenemos que contarles qué es lo que queremos.

No todo el mundo tiene las mismas necesidades ni le gusta aprovechar el espacio de la misma forma. Hay quién se organiza muy bien con cajones y quién prefiere las cestas. Quién quiere colgar todas sus camisetas y jerséis y quién prefiere doblar la mayoría de la ropa. Y el diseño del vestidor va a variar mucho en función de estos gustos personales.

El diseñador de interiores tendrá, además, en cuenta los aspectos estéticos haciendo recomendaciones sobre dónde poner un espejo, un punto de luz o qué tipo de madera y de colores elegir para que todo quede ideal y realmente atractivo.

Los materiales y las puertas

El material principal de un vestidor a medida es la madera. Hemos visto en muchas películas vestidores hechos a base de estanterías y colgadores metálicos pero no son atractivos ni bonitos. Habrá que elegir qué tipo de madera se quiere poner teniendo en cuenta su resistencia, su belleza pero también su precio ya que el presupuesto puede variar mucho dependiendo de los materiales que se escojan.

También hay que decidirse entre un concepto abierto de vestidor, muy atractivo, o colocar puertas, lo que restará al diseño pero hará que todo se vea mucho más recogido. Aquí influyen no solo los gustos, sino el sentido del orden de cada persona. Hay gente capaz de mantener el armario siempre impecable y quienes no pueden hacerlo por más que se esfuercen.

Según el espacio disponible, se puede optar entre puertas correderas y puertas abatibles. Las correderas no ocupan espacio y son muy bonitas, pero pueden resultar más caras ya que es importante que tengan un buen mecanismo que no se quede trabado ni de problemas.

Si se decide colocar puertas algunas deberían de ser de espejo para poder cumplir así una doble función y tener en el vestidor espejos de cuerpo entero que permitan verse de todas las maneras.