La noticia de un embarazo suele ser recibida con gran alegría por una pareja. Tras la confirmación de que se está esperando un bebé lo siguiente siempre es querer saber si este va a ser un niño o una niña. Elegir el nombre con el que se le va a llamar desde ya al pequeño, poder ir decorando su habitación o saber si por fin se tendrá la parejita o si habrá un hermanito del mismo sexo tal y como, seguramente, querría el que será hermano mayor.

Las ecografías son el método más habitual para conocer el sexo del niño, pero en las primeras que se realizan no se puede saber todavía esta información porque todavía no se han desarrollado los órganos genitales. En embrión es poco más o menos un haba chiquitita en la que es prácticamente imposible hacer diferencias.

Sin embargo, los expertos saben que el feto de un niño y el de una niña comienza a mostrar pequeñas diferencias y matices desde muy pronto. Y uno de ellos es el relacionado con el ángulo de inclinación del nub, conocido también como tubérculo genital. Se trata de una pequeña protuberancia que es la que dará lugar, una vez desarrollada, a los órganos genitales del futuro bebé.

Esta protuberancia tiene un ángulo en relación con la columna, la cual también se ve claramente en las ecografías, y esta información es todo lo que se necesita para poder realizar una predicción del sexo del futuro bebé. De hecho, existe un estudio realizado a partir de 636 casos de mujeres embarazadas. Tras realizar una predicción del sexo del bebé teniendo en cuenta el tubérculo genital, se confirmó el acierto en un  90,6% de los casos de niños y de un 83,1% de los casos de niñas. Estas cifras dejan claro que no se trata tan solo de un método más para adivinar sin base científica.

¿Cómo sabemos si el feto será niño o niña según la teoría del Nub?

Aunque lo habitual es que se estudie todo el feto y no solo el tubérculo genital, para hacerlo más sencillo para los padres se toma solo este dato como referencia ya que sería el más relevante de todos. Si el ángulo de inclinación del tubérculo genital respecto a la columna es de hasta 30º, entonces el bebé será niño, mientras que si el ángulo es mayor se tratará de una niña.

El tubérculo genital no da información por sí mismo ya que por su forma no es posible saber si acabará dando lugar a un pene o a un clítoris. Muchos padres, al ver la protuberancia piensan de inmediato en órganos masculinos, pero sin embargo no es así. Cuanto más apunte esa protuberancia hacia el cráneo más posibilidades hay que de sea un varón y estemos ante lo que acabará siendo un pene. Cuanto más recto lo veamos respecto a la columna, más seguro que será una niña.

Distinguir el tubérculo genital en una ecografía es bastante sencillo si esta es clara. Donde mejor se ve es en las ecografías en tres dimensiones, pero incluso en las normales es posible diferenciarlo una vez que se sabe con exactitud en dónde está.

Comprobando fotos de ecografías en Internet en las cuales está señalada esta protuberancia es muy fácil darse cuente de dónde hay que buscar. Pero si aun así se tienen dudas, siempre se le puede preguntar al médico para que nos indice si realmente se está viendo en la ecografía o no.

Si ya conocemos este método antes de ir a la eco, se le puede pedir al médico que nos lo muestre para ver en directo su inclinación. Así, no quedarán dudas sobre qué nos está diciendo esta protuberancia.

Este método puede utilizarse a partir de las once semanas de embarazo, es decir, llegando ya al final del tercer trimestre. Es en este momento cuando es más fiable, aunque algunos ya lo tratan de ver antes.

Una de las grandes ventajas de este método es que no se necesita que nadie haga la interpretación por nosotros, ya que es fácil verla uno mismo. Pero si aun así quedan dudas sobre si el feto puede ser niño o niña nada mejor que acudir a los foros.

Los foros futuros papás y la teoría del Nub

Muchos futuros papás son fans de esta teoría y por eso han formado foros. Con el paso del tiempo, algunos ya tienen a sus hijos en brazos y pueden contar sus experiencias y si el método les ha funcionado o no. También pueden ayudar a otras personas a que consigan realizar una buena interpretación de su ecografía. Lo cierto es que en estos foros, la mayoría de la gente tiene buenas experiencias y a juzgar por los porcentajes de errores el método parece bastante fiable.

Al subir la ecografía a estos foros el resto de usuarios podrán dar su opinión y decir qué ven exactamente, lo que no hay duda de que es una gran ayuda. Si una gran mayoría ven lo mismo, pues ya tenemos la interpretación y si hay una gran diversidad de opiniones seguramente sea que la imagen no es muy acertada y habrá que elegir otra o bien esperar un poco más. El hecho de que no sea habitual que todo el mundo al cien por cien vea lo mismo nos da una idea de este método no es infalible ya que al estar sujeto a diferentes interpretaciones podemos equivocarnos al usarlo.

No siempre se puede ver con la claridad que nos gustaría el tubérculo genital, pero si es posible hacerlo en la gran mayoría de los casos. De cualquier modo, charlar con otros padres sobre el tema y dar también nuestra opinión a quién la solicita, es una buena manera de conocer más sobre este método. Y, de paso, siempre se acaban comentando otros temas que son preocupación de los futuros papas y que es muy gratificante poner en común para conocer más opiniones.