Esperar casi cuatro meses para conocer el sexo de un bebé a través de una ecografía no es tanto si pensamos que no hace mucho debían de esperar nueve para saberlo con certeza ya que no era hasta el parto cuando esto podía saberse. Pero eso no quita que tengamos muchas ganas de saber si el bebé que está en camino es niño o niña desde el mismo momento en que sabemos que está ahí dentro, creciendo y haciéndose fuerte.

Por eso, recurrimos a métodos tradicionales para poder conocer el sexo del bebé, como lo que nuestras abuelas nos cuentan respecto a las nauseas o a la forma de la barriga. Pero, ¿puede haber alguna manera con algo mas de base científica para saber el sexo del bebé en la primera ecografía? Pues para muchos, sí existe y se trata de la teoría craneal.

Esta teoría está basada en los estudios que hacen los expertos sobre el esqueleto humano. Seguramente, más de una vez habrás escuchado como se identifican restos humanos, algunos con miles de años de antigüedad, por sus huesos y sin necesidad de pruebas de ADN. Los huesos nos dan mucha información sobre la persona: su edad, su sexo e incluso su raza en muchos casos.

Cuando el feto es muy pequeño, una de las primeras cosas que podemos apreciar es la forma de su cabeza, incluso cuando todavía no tiene una forma de cuerpo demasiado precisa y definida. Por eso, esta teoría se basa en la forma de los huesos del cráneo y las diferencias existentes entre el cráneo femenino y masculino, para determinar el sexo del bebé.

Es una forma de predicción que necesita de bastante observación y de tener unas imágenes claras de las formas que se quieren buscar en el cráneo. Por eso, a veces es necesario pedir la colaboración del médico durante la ecografía. Aunque no todos apoyan esta teoría, no son pocos los que colaboran y ayudan a realizar la predicción.

Descubre cómo funciona la teoría craneal

Para la teoría craneal hay que fijarse en una serie de puntos claves en el cráneo del feto. Cada uno de estos puntos se interpreta como niño o niña, pero no es relevante en solitario ya que un niño puede tener algún rasgo femenino y al contrario. Lo que de verdad hay que tener en cuenta es el conjunto y cuántos puntos a su favor tiene como niño o como niña. Si hay una gran diferencia a favor de uno de los sexos, la predicción está clara. Si, por el contrario, empatan o la diferencia es de solo un punto, tal vez no podamos saber todavía el sexo del bebé.

Pero que nadie se preocupe porque los expertos en este método dicen que prácticamente siempre se puede saber y que si se empata es simplemente por una mala interpretación. Por eso, muchos papás ponen las fotos en foros para que otros papis opinen y les ayuden a interpretar.

Vamos a ver estos  puntos iniciales con detalle:

1) El cráneo femenino es más redondeado que el masculino. Por eso hay que fijarse mirando de frente, como si estuviésemos cara a cara con el feto. Si la parte superior tiene un forma muy redondeada, sería una niña. Si es más plana, un niño.

2) La cresta temporal. La cresta temporal es la que recorre la parte exterior del cráneo. En los hombres es más prominente y tiene una forma más cuadrada que en las mujeres. Por eso debes de fijarte si esta cresta es ya prominente o si prácticamente no se nota, lo que nos diría que estamos ante una niña.

3) El margen encima de los ojos. Es importante fijarse si el abultamiento que hay justo sobre los ojos es puntiagudo o si es más bien redondeado. En el caso de que sea puntiagudo, tendríamos un punto a favor para una niña pero si es redondeado, sería para el niño.

4) El arco superciliar. Es el que se forma bajo la cuenca inferior del ojo y  es mayor y se nota mucho más pronunciado cuando el bebé es un niño. Si es pequeño y suave, estaríamos ante una niña.

5) La mandíbula. Las niñas tienen una mandíbula más redondeada mientras que los hombres tienden a tenerla cuadrada y ligeramente sobresaliente.

6) La estructura ósea de la frente. Las niñas tienen la parte de la frente, justo encima de los ojos, recta. En el caso de los hombres es común ver una curva marcada.

7) La forma craneal general. En el caso de los hombres, el cráneo se ve más ancho.

8) La forma del gonion. El gonion es el punto en el cual la mandíbula forma ángulo y en los hombres este ángulo está más marcado y cerrado que en las mujeres.

¿Qué porcentaje de acierto puedo esperar?

El porcentaje de aciertos de esta teoría va a depender de una buena interpretación de todos estos puntos que se han especificado. Para quién no está acostumbrado a observar cráneos puede ser un poco complicado saber si un ángulo está muy marcado o es más suave, porque no tienen con qué compararlo. Por eso hay que ver muchas imágenes hasta poder establecer las comparaciones con cierta fiabilidad.

Dicen los defensores de este método que, a juzgar por sus experiencias y por lo que se puede ver en los foros en los cuales se tratan estos temas, el índice de aciertos es de un 92%. Desde luego, una cifra muy alta. Como intentar interpretarlo no cuesta nada, podemos hacerlo para ver qué es lo que podemos sacar en limpio y ponernos a prueba a nosotros mismos.

Además, para que vamos a decir otra cosa, no hay nada que les guste más a los futuros papás que ver las ecografías de sus hijos y quedarse con cada pequeño detalle de su cara o de su cuerpo, tantas son las ganas de conocerlo al fin y tenerlo en brazos. Así, pues, hacer esta predicción va a ser todo un placer.