Quizás no conozcas esta enfermedad por este nombre pero sin embargo, si te decimos rodilla del saltador, o rodilla del futbolista seguro que caes un poquito más. Se debe a una lesión que suele pasar en gran medida a profesionales deportistas o bien a trabajadores que tienen un trabajo en el cual ejercen una gran presión en las rodillas de tal manera que llega un momento en que, si no se cuidan, pueden forzar demasiado el tendón rotuliano y provocar la enfermedad caracterizada por una lesión o trauma en el tejido tendinoso que puede ser muy doloroso.

Existen varios grados diferentes para la tendinitis rotuliana; cuando es leve simplemente hay que tomar un pequeño descanso en el ejercicio físico, no terminar por completo con el si no bajar un poco el ritmo e ir observando si la rodilla responde o sin embargo sigue con el mismo dolor. Si es así habrá que suspender durante unos días, temporalmente, la práctica deportiva para lograr que se recupere.

Cuando la tendinitis rotuliana es demasiado aguda si que es necesario un reposo absoluto y acabar por completo con la actividad física en el tiempo que dure la lesión y el tratamiento que suele consistir en algunos medicamentos antiinflamatorios para aliviar el dolor y bajar la inflamación así como el reposo tanto del trabajo como de la actividad física. Algunos remedios como el hielo o las comprensiones pueden servir para bajar la inflamación mucho antes.

Normalmente la tendinitis rotuliana suele curarse en unas semanas aunque las más graves pueden tardar varios meses.