Los tatuajes para tapar las cicatrices de cesárea son cada vez más habituales. Aunque hoy este tipo de cicatrices se disimulan bastante bien porque suelen realizarse justo en la línea del nacimiento del vello púbico, muchos cortes no coinciden exactamente con esta situación. Incluso sucede que ciertas intervenciones implican un corte vertical en lugar de horizontal y, por tanto, mucho más visible.

Cubrir una cicatriz no solo tiene un componente estético, también tiene un componente psicológico, ya que para muchas mujeres tener una cicatriz en el cuerpo es algo traumático. Gracias al tatuaje pueden pasar de ocultar esta parte de su cuerpo a querer lucirla con orgullo, sintiéndose de nuevo bonitas y con un aspecto atractivo.

La importancia de un buen tatuador

Encontrar a un buen tatuador es siempre importante ya que estamos hablando de marcar la piel para toda la vida. Pero cuando además queremos cubrir una cicatriz, la pericia es fundamental ya que la piel con tejido cicatricial es más complicada de tatuar.

Si además se pretende que la cicatriz quede lo menos visible posible es muy importante la profesionalidad, no solo para la realización del tatuaje en sí, sino también para la creación del diseño que permita disimular al máximo las marcas de la piel.

Algunos tatuadores se han especializado en este tipo de trabajos. No quiere decir que los realicen en exclusiva, pero sí que tienen ya mucha experiencia en ellos, por lo que son especialmente recomendables. En cualquier caso, pide siempre ver otros trabajos que se hayan llevado a cabo para ver cómo han quedado y si te gusta el estilo de la persona que tatúa, que siempre tiene un toque personal.

Tatuajes para tapar las cicatrices de cesárea con flores

Lo normal cuando se va a realizar un tatuaje de este tipo es no llevar un dibujo escogido, ya que hay que dar margen al tatuador para que pueda realizar el diseño más adaptado a la cicatriz, pero sí se puede llevar escogido el motivo.

Las flores son el motivo más repetido en los tatuajes para tapar las cicatrices de cesárea. Los motivos están claros: son muy estéticas, resultan tremendamente femeninas y se puede jugar con colores y formas tanto como se quiera, logrando un aspecto final muy bonito y perfectamente adaptado a la forma de la cicatriz.

En algunos casos, al tratarse de una cicatriz grande, hace falta que el motivo también lo sea para que quede bien cubierto y sea estético. Las flores ayudan a crear diseños de gran tamaño que no resulten demasiado cargados.

Para quienes gustan de los tatuajes negros, los tribales también son una buena opción para cubrir una cicatriz, no obstante, hay que tener claro que se desea un tatuaje negro ya que si son de gran tamaño pueden llegar a resultar cansados, sobre todo con el paso del tiempo. Además, al trabajar un único color, es más complicado disimular totalmente la cicatriz que puede dejarse ver a través de la tinta.