Para los padres lo primordial respecto a su hijo es que nazca sano y sin problemas. Ahí están de acuerdo el cien por cien de los futuros papás. Pero esto no quiere decir que no puedan darse preferencias sobre el sexo del bebé. Por eso triunfan métodos de predicción como la tabla maya, que no solo sirve para intentar conocer de antemano el sexo de un bebé ya concebido, sino que puede utilizarse para tratar de tener un niño o una niña según los deseos de los padres. Solo hay que ver en qué meses es mucho más probable tener un bebé del sexo buscado y tratar de concebirlo en ese tiempo.

Se dice que la tabla maya procede del pueblo maya, el cual es famoso por los cálculos matemáticos tan complicado que llegaron a realizar, por haber elaborado un calendario muy conocido y porque conocían muy bien la astronomía. Su cultura y sus conocimientos han trascendido siglos después de su desaparición y es ahora cuando por fin comenzamos a aprovecharnos de sus descubrimientos, ya que comenzamos a interesarnos por ellos.

Esta tabla se cree que era utilizada por los antiguos mayas para saber el sexo de sus bebés. El calendario maya no era exactamente igual al nuestro, pero se ha podido adaptar la tabla para que todo coincida tal y como ellos lo quisieron mostrar. Los que ya la han probado afirman que tiene un porcentaje de aciertos muy alto y que además resulta muy fácil de usar, por lo que no pierdes nada por echar un vistazo. ¿Te gustaría saber más sobre esta tabla y poder así predecir el sexo de tu bebé? Pues te vamos a descubrir todos sus secretos para que puedas utilizarla correctamente.

Cómo funciona la tabla maya

El funcionamiento de esta tabla es muy simple, cuenta con dos columnas, una en la que figura la edad de la madre en el momento de la concepción y otra en la que figura el mes en el cuál se gestó el bebé. La casilla en la que se cruzan ambos datos nos indica si el bebé gestado será niño o niña.

Si se quiere utilizar como método para poder tener más posibilidades de concebir un niño o una niña hay que fijarse en la edad de la madre y ver en qué meses tiene más posibilidades de procrear un bebé niño o una bebé  niña y tratar de hacerlo en la fecha deseada.

Una de las dudas más frecuentes es la que tiene que ver con el momento de la concepción. En algunos casos es muy evidente saber en qué momento se produjo pero en otros pueden existir ciertas dudas, especialmente si la mujer no es regular con sus periodos.

En este último caso puede ser muy complicado saberlo, pero cuando se acude al médico y se realizan las primeras pruebas el médico siempre informa de cuántas semanas se está embarazada en función del tamaño y desarrollo del feto. Esta información puede ser la más fiable si no se tienen otros datos al respecto.

Así y todo puede haber casos en los que la semana de concepción esté comprendida entre dos meses diferentes. En estos casos, si la madre no tiene constancia de cuándo ocurrió exactamente, no se podría aplicar la tabla a no ser que ambos meses dieran el mismo resultado.

Los seguidores de este método dicen que es muy efectivo, pero otros muchos lo califican de un mero entretenimiento ya que consideran que al acomodar la tabla al calendario occidental se han producido cambios y variaciones importantes. Dado que no tenemos la tabla original y que calcular la edad según el calendario maya así como el momento de la concepción sería muy complicado, debemos de ceñirlos a lo que tenemos a mano para realizar la predicción, pero sin tomarlo como algo matemático.

Como curiosidad hay que señalar que hay años en los que la mujer parece ser algo más propensa a tener un niño o una niña, aunque la mayoría de las edades están bastante equilibradas. Por ejemplo, a los 22 años hay siete meses en los que hay más oportunidades de tener un niño contra los cinco en los que es más probable tener una niña.

Los mayas y el embarazo

Se dice que la tabla maya se creó a raíz de diversos estudios estadísticos además de que este pueblo creía firmemente en la influencia de la luna en el embarazo. Con todos estos datos se habría creado esta tabla. Se dice que eran tales sus conocimientos que sabían calcular exactamente el día del parto y que tenían un altísimo índice de aciertos en sus cálculos.

Esta tabla comprende desde los quince años de edad de la mujer, una edad bastante frecuente para tener el primer hijo en la época maya hasta los cuarenta. Se ve que en aquella época no había muchas mujeres de más de esa edad que tuvieran bebés, por lo que no están contempladas. Si tienes más de cuarenta años y has decidido ser madre, tendrás que recurrir a otro de los numerosos métodos que existen de predicción del sexo del bebé ya que estas tablas no te van a dar ninguna información.

Existe además otra tabla maya en la cual se habla no solo del sexo del bebé, sino de aspectos de su carácter. Pero resulta bastante complicada de calcular ya que está basada en ciclos de trece meses de  veinte días de duración cada mes. Tiene más parecido con los horóscopos que con las tablas de predicción propiamente dichas y por eso no vamos a entrar en ellas.

Los mayas le daban una gran importancia a las predicciones y muchas parejas acudían a los sacerdotes para consultar las tablas incluso antes de estar esperando el bebé para elegir el mejor momento para concebir, tanto para poder escoger el sexo como para saber si el pequeño estaría bendecido por algunos rasgos de carácter que consideraban importantes y necesarios para el éxito en su sociedad.