Si buscas sustitutos de la harina convencional de trigo para crear panes más ligeros, te damos algunas ideas que te ayudarán a enriquecer tu cocina.

Sustitutos de la harina: la Maizena

La Maizena es el nombre comercial de un producto que a menudo se confunde con la harina de maíz pero que no es la misma cosa. Tanto para elaborar la Maizena como para elaborar harina de maíz se utiliza el grano de maíz sin cáscara. Pero en el caso de la famosa marca comercial, también se elimina el germen.

Mientras que para la harina de maíz se muele el grano sin más, en la Maizena este se humedece se deja fermentar ligeramente, lo que va a hacer que la textura varíe muchísimo. Por eso, cuando usamos Maizena como uno de los sustitutos de la harina, los resultados son platos mucho más ligeros.

La Maizena se puede usar para sustituir totalmente a la harina o para hacerlo parcialmente y aligerar el resultado. No todas las recetas permiten el intercambio y el sabor resultante se modifica, pero en bizcochos, por ejemplo, pueden intercambiarse sin problemas.

Para hacer pan de Maizena los ingredientes son : 400 gramos de Maizena, 200 ml de agua tibia, 40 ml de aceite de oliva suave, 15 gramos de levadura y sal al gusto. Se trabaja la masa como cualquier masa tradicional, deshaciendo la levadura en agua templada y trabajando la masa tanto como sea posible. Se deja crecer la masa y se hornea. El resultado es un pan suave y sin gluten.

Sustitutos de la harina: la leche en polvo

La leche en polvo, especialmente la desnatada, se usa como sustituto de la harina en algunas recetas de panes ligeros para dieta. Al no tener gluten y además tener muchos menos hidratos de carbono, el pan resultante es muy ligero. Pero evidentemente el sabor no es el mismo, siendo más parecido a un bollito de leche que a un pan propiamente dicho.

La leche en polvo se usa también como sustituto de la harina en ciertos bizcochos, junto con la Maizena. Combinadas se consiguen bizcochos muy sabrosos y dulces aptos para personas que no consumen gluten y también para personas que tienen que controlar sus calorías.

La receta del pan de leche con leche en polvo lleva 12 cucharadas soperas de leche en polvo, dos huevos o dos huevos y tres claras, una cucharadita de levadura, una pizca de sal.

harina

Se separan las claras de las yemas y se llevan las claras a punto de nieve con la sal. Se mezcla con la leche en polvo mezclada con las yemas de manera envolvente. Si la mezcla está muy espesa se puede añadir una nueva clara. Se hornea y el resultado es un pan muy ligero y rico.

Sustitutos de la harina: el gluten

En algunas recetas la harina se sustituye por gluten en polvo porque este tiene menos calorías y permite realizar panes y bizcochos más ligeros y aptos para dietas. Pero hay que tener en cuenta que el gluten no es nada digestivo y que incluso aquellas personas que no son tolerantes pueden estar sometiendo a su aparato digestivo a un sobreesfuerzo importante al cambiar harina por gluten, siendo uno de los sustitutos menos recomendados.

Una receta de pan sin harina usando gluten de trigo es la siguiente: 125 gramos de gluten de trigo, 80 gramos de Maizena, 25 gramos de levadura fresca y 250 ml de agua.

Tras deshacer la levadura en un poco de agua templada se mezclan todos los ingredientes y se deja reposar la masa, cocinándola en el horno pasada al menos una hora. Es una receta ligera y el pan queda mucho más esponjoso que usando tan solo la Maizena, pero hay que tener en cuenta lo dicho sobre los sustitutos de la harina: este es el menos recomendable y no se puede abusar.