Muchos dueños de gatos han disfrutado con esta costumbre, pero tal vez no saben el motivo porque los gatos amasan. Hay varias teorías, pero la más aceptada basa esta costumbre del gato en dos raíces claves:

-Los gatos amasan cuando maman. De bebés, los gatos amasan el vientre de la madre porque con este masaje favorecen el flujo de la leche. Este movimiento se asocia con el placer de beber el líquido calentito que les da la vida y por eso, de mayores, lo repiten cuando están muy a gusto.

Esta sería la razón porque los gatos amasan a sus dueños, por ejemplo, cuando se tumban a su lado y le presionan suavemente con las patitas. Es una forma de decir que están muy a gusto con sus compañeros humanos y de mostrar placer, igual que sucede con el ronroneo.

Cuando los acariciamos también se sienten muy a gusto y por eso es normal que nos amasen. Esto es algo que a veces puede ser agradable, pero que cuando tienen las uñas largas puede ser un poco molesto. Una razón más para recortar las uñas de los gatos y darles rascadores para mantenerlas a raya.

-Los gatos amasan para hacer su cama más agradable. Cuando se van a acostar, los gatos suelen amasar las mantas sobre las que están. Esto lo harían porque en libertad los gatos hacen sus camas en lugares en los que hay hierba o que son especialmente mullidos.

Con estos movimientos favorecen que todo quede bien colocado y la cama sea mucho más agradable. Aunque en casa no necesitarían hacerlo, por instinto amasan su cama. Ese es también el motivo por el que nos amasan en las piernas antes de tumbarse sobre nosotros. En estos casos lo habitual es que les guste la tela de la ropa o el calor que desprendemos.

Otras curiosidades sobre los gatos que amasan

Hemos visto la explicación que nos dan sobre porque amasan los gatos. Pero hay casos en los que no es fácil saber qué los motiva. Por ejemplo, es normal que los gatos amasen a otros animales o a personas en lugares en las que hay dolor o inflamación. Se cree que perciben el calor que desprende la zona y lo hacen como una manera de aliviar las molestias, aunque no se ha podido demostrar científicamente.

Hay gatos que amasan poco, sobre todo los que no han mamado mucho de pequeños o han sido separados de su madre muy pronto. Otros, son verdaderos masajistas que no paran de amasar a personas, animales e incluso mantas.