El reflujo es un problema que tiene  muchas personas, no solamente los bebés pero que en el caso de los bebés es un poco más complicado. El reflujo en sí, es cuando el contenido estomacal regresa al estómago y hace que los bebés regurgiten.

¿Por qué pasa?

Existen en la zona del estómago un anillo de fibras que hace que el alimento regrese hacia arriba de nuevo una vez que llega al estómago y además impide que los ácidos del estómago puedan quemar el esófago.

Cuando este músculo no cierra de la forma correcta, es cuando el alimento se regresa al estómago formando lo que conocemos como reflujo.

Cuando un bebé es muy pequeño, es normal que se puedan presentar momentos en los cuáles el reflujo aparece, pero si notas que tu bebé tiene un reflujo continuo y que además viene con vómito frecuente debes acudir al médico de tu bebé, ya que puede causarle serios problemas en el esófago.

Cómo saber si tu bebé tiene un reflujo dañino

  • Tose continuamente, sobre todo después de comer
  • Llora de forma continua como si le doliera algo
  • Vomita mucho, sobre todo durante las primeras semanas y después de comer se vuelve peor.
  • Vomita a todas horas sin control
  • Directamente no come
  • Notas que no crece
  • Comienza a perder peso
  • Tiene problemas respiratorios

Cómo proceder

En el momento en el que notes que tu hijo puede tener más de tres de estos síntomas, es el momento de llevarlo al médico para que puedan diagnosticarlo.

Los exámenes que se pueden hacer abarcan:

El médico le hará varias pruebas para ver  cómo se encuentra el esófago. Esto conlleva una radiografía del esófago.

Tratamiento del reflujo en bebés

El tratamiento que suelen mandar los médicos para estos casos solamente requiere un cambio en la alimentación del pequeño.

Además para aliviar los síntomas, se debe dejar que él debe eructe cuando haya ingerido la mitad de su toma.

La tetina del biberón se debe cortar en x y se le puede agregar una cucharada de cereal de arroz a la leche.

Después de que el bebé coma, se debe  poner en posición vertical al menos media hora.

Cuando lo acostemos en la cuna. Se debe elevar la cabecera  un poco y poner al bebé boca arriba.