Los piropos emocionaban a nuestras abuelas pero no son tan bien recibidos en la época actual. El motivo es que un piropo suele ser un comentario que proviene de una persona desconocida o con la que no hay suficiente confianza y que hace relación a la apariencia de la persona. Normalmente, de un hombre hacia una mujer.

Se considera algo típico de España. Vemos como se definía el piropo a mediados del siglo XX en una copla que se hizo al respecto y que se titulaba, precisamente, “El piropo es Español”

El piropo,

el piropo es español,

por si usted no lo sabía,

el piropo,

el piropo es una flor,

de los labios desprendida,

el piropo,

el piropo es español

como una bata de cola,

es flamenco y corazón,

que se arroja con pasión,

a los pies de una española.

Bueno o malo, sin entrar en valoraciones, el piropo ha existido siempre y los encontramos incluso en la Biblia, especialmente en el Cantar de los Cantares, donde podemos leer cosas como “Mejores son tus amores que el vino” o “Tu nombre es como ungüento derramado”. Sin duda, frases de una gran carga poética que siguen siendo consideradas de gran belleza y que nada tienen que ver con el piropo callejero.

¿Cuándo comenzaron los piropos públicos?

Fuera de la literatura, los piropos a las mujeres comenzaron a decirse en público en la Edad Media y sobre todo en el Renacimiento. En esta época la mujer comenzó a cobrar más importancia social, aunque fuera en terrenos muy diferentes a los de los hombres. Pero no fue hasta el siglo XIX y sobre todo el XX cuando comenzaron a escucharse los piropos callejeros como algo habitual.

piropos

En la época de nuestras abuelas y bisabuelas, los piropos consistían en halagos, algunos con un toque de humor. Estos son algunos ejemplos:

-Con estos ojos tan negros, me río yo de la falta de carbón

-Veneno que me dieras, veneno tomaba yo

-Me gustas más, reina, que llevar bufanda en una noche de diciembre

-¡Preciosa! Está usted más preciosa que un bocadillo en ayunas

– Si Dios existe tú eres su creación.

-¿Cuándo se ha visto una flor caminando?

– Eres el alimento de mi alma.

-¡Guapa!, que la luna te envidia cuando sale.

– En mi mundo el día no existe hasta que no te veo.

-¿Acaba de salir el sol o acaso ha sonreído, señorita?

-¡Qué puerta se habrá quedado abierta en el cielo que hoy está todo lleno de ángeles!

Encontrábamos el piropo y el arte del cortejar presente en muchas coplas de la época. Como la famosa “El relicario” en la que el torero, cuando se cruzaba con la mujer, lanzaba el capote a sus pies y le decía aquello de

-Pisa morena, pisa con garbo que un relicario me voy a hacer, con el trocito de mi capote que haya pisado tan lindo pie.

Piropo moderno

No fue hasta entrada la segunda mitad del siglo XX cuando el piropo comenzó a volverse en muchos casos obsceno y de muy mal gusto. Aunque tampoco podemos decir que no haya ejemplos de humor en algunos halagos muy contemporáneos.

-Quisiera ser Web para que me agregaras a tus favoritos.

-Eres el kernel de mi linux.

-Tucorazon.com está en mi página de inicio.

-Apuesto a que te llamas Google, porque tienes todo lo que busco

-Si me dejas hago Alt-F4 a mi vida.

-Tú tienes la máxima prioridad en mi lista de procesos.

Estos piropos, además de sacar una sonrisa, sirven tanto para chicos como para chicas. Aunque si no eres un aficionado a la tecnología tal vez no te enteres muy bien de cuál es su significado.