Pazital es un medicamento analgésico, actúa contra el dolor. Combina dos activos, el tramadol y el paracetamol, que juntos son mucho más efectivos para determinados tipos de dolores. Aunque existen otros medicamentos que combinan el tramadol con el paracetamol no todos tienen la combinación en las mismas dosis, por lo que hay que tener precaución.

Pazital pertenece a Grünenthal Pharma, S.L. la filial española de la farmacéutica alemana Grünenthal Pharma S.A. Fue la primera farmacéutica que fue autorizada para trabajar con la penicilina en Alemania tras la prohibición que sufrió al final de la Segunda Guerra Mundial. Comercializa, entre otros, el medicamento Adolonta.

Presentaciones

Pazital se encuentra en el mercado en forma de comprimidos recubiertos con una dosis de37,5/325 mg, siendo 37,5 los miligramos de tramadol y 325 los miligramos de paracetamol que contiene cada comprimido. Existen dos tipos de presentaciones:

– Envase de 20 comprimidos.

– Envase de 60 comprimidos.

Uso de Pazital

El Pazital es un analgésico, esto quiere decir que actúa sobre el dolor, pero no cura la causa que lo origina. Por ejemplo, si se consume para aliviar un dolor de espalda, el dolor se aliviará, pero la causa del dolor de espalda estará ahí. Por ese motivo hay que tener cuidado y no tomarlo para poder continuar con la vida normal en caso de determinadas lesiones que puedan precisar de descanso para su curación. De otro modo, se podrían acabar ocasionando lesiones mucho más graves.

Se puede tomar para dolores moderados e intensos para los cuales el médico valore que la mejor combinación es la de tramadol y paracetamol.

Efectos secundarios del Pazital

Como todos los medicamentos puede causar problemas al combinarlo con otras medicaciones, tanto con receta como sin ella. Por este motivo, antes de tomar cualquier medicación hay que preguntar al médico si es o no compatible con el uso de Pazital.

El tramadol tiene dos problemas importantes, el primero de ellos es que causa tolerancia. Esto quiere decir que la persona que lo consume de manera habitual acaba acostumbrándose al mismo y necesita aumentar las dosis para lograr el mismo efecto. El segundo es que causa dependencia. Por todo esto, debe de ser el médico el que controle las dosis y el tiempo de tratamiento, debiendo respetar escrupulosamente lo que nos marque.

Entre los efectos secundarios más habituales están los problemas gástricos leves y los problemas hepáticos derivados del uso a largo plazo de esta medicación.