Cuando se opta por el parto en casa no se trata de decidir tener el hijo en la cama tal y como hacían nuestras abuelas, atendidas por el resto de mujeres de la casa. Hoy, las cosas son muy diferentes y un parto en casa responsable requiere de una gran preparación.

Para empezar, la mujer deberá de escoger a dos profesionales: especialista en ginecología y matrón o matrona. Estas personas deberán de realizar un seguimiento a la mujer durante todo el embarazo, especialmente a partir del sexo mes. Es importante que sean profesionales titulados y no doulas, que aunque pueden acompañar a la madre y aconsejarla no tiene preparación médica para atender un parto.

La madre puede acudir a la Seguridad Social para realizarse pruebas, pero estos profesionales deben de verlas y valorarlas. En caso de que el embarazo sea de riesgo o la posición del feto pudiera dar problemas, no se podría llevar a cabo el parto en el hogar.

Hay que tener en cuenta que los servicios de estos profesionales no son pagados por la Seguridad Social, por lo que un parto en casa puede costar entre dos mil y cuatro mil euros.

Todo preparado por si surgen problemas

Para el momento del parto es muy importante que todo esté preparado por si aparece algún problema. La distancia a un centro médico tiene que ser lo más corta posible, por lo que no se recomiendan partos en casa en zonas alejadas de la ciudad o con malas carreteras, pues el tiempo es vital en ciertos casos.

La mayoría de los partos transcurren sin incidentes y con estas medidas de seguridad y la atención de los profesionales suele ser suficiente. Pero el problema viene dado por aquellos casos en los que aparecen problemas que no son fáciles de predecir y que pueden poner en riesgo la vida de la madre, del bebé o de ambos.

Por ejemplo, si hay que llevar a cabo una cesárea de emergencia no es posible hacerlo en el hogar, teniendo que acudir a un centro médico. Y se estaría perdiendo un tiempo muy importante al no estar allí la madre.

O si el niño se cambia de postura y decide nacer de nalgas complicando el parto. Esto es algo que no se puede predecir ya que niños que están en una buena postura se pueden cambiar en las horas previas al parto. Eso sí, normalmente, esto es lo menos problemático porque se detecta y se puede actuar en consecuencia. El bebé no cambia de postura en el momento del parto.

Salas de parto natural

La alternativa al parto en casa viene de la mano de las salas de parto natural que ya hay en algunos hospitales. Por ahora, no son muchos los que cuentan con estas instalaciones, en las cuales la madre cuenta con materiales como pelotas de pilates, bañeras para poder tomar baños de agua caliente y total libertad para moverse como desee. Incluso hay hospitales que ya cuentan con piscinas para partos.