En los últimos años hemos visto como una gran cantidad de modas proliferan en Internet. Muchas de ellas están basadas en una mirada atrás con nostalgia. Antes se comía mejor y más rico, antes se vivía de un modo más feliz o antes se traía a los hijos al mundo de manera más natural. Pero en muchos casos, se mira atrás con una visión sesgada de las cosas y sin decir toda la verdad sobre las mismas. En el caso de los partos en casa vamos a tratar de analizarlo desde un punto de vista lo más objetivo posible.

¿Por qué hay mujeres que deciden tener un parto en casa?

El principal motivo que muchas madres dan cuando hablan de un parto en casa es la mala atención que la madre suele recibir en los hospitales. Y no hablamos de una mala atención médica, sino desde el punto de vista humano. Veamos algunos ejemplos:

-La madre tiene que estar en la postura que resulta más cómoda para los médicos, no en la que ella puede sentirse más a gusto. Incluso durante todo el proceso anterior de dilatación la mujer tiene que estar en la cama porque está unida a una máquina o porque no tiene espacio suficiente para poder moverse con libertad.

-Se le dan a la madre medicamentos que podrían ser prescindibles si se utilizaran formas naturales de dilatación que ayudan a calmar los dolores. Una de ellas es tan simple como sumergir a la mujer en un baño caliente para que se relaje, usando una esponja para ayudar en la dilatación.

-La episiotomía generalizada. Todavía hay médicos que continúan realizando el corte de manera preventiva y no solo en los casos en los que es necesario. Estos cortes pueden dar muchos problemas ya que alargan el proceso de recuperación de la madre y, si no se han realizado de forma correcta, pueden dar problemas futuros.

-Los niños son sometidos, nada más nacer, a un montón de pruebas e incluso de rituales de higiene cuando lo mejor para él es estar en contacto directo con la madre. Actualmente, ya no se lava al recién nacido de forma inmediata porque se sabe que la grasita que lo recubre es muy buena para su piel, que no cuenta con las defensas necesarias.

Es cierto que algunos hospitales ya han comenzado a trabajar en estas cosas y que la episiotomía ya no se realiza de modo generalizado en la mayoría de hospitales. También ha cambiado la forma de trabajar con el bebé y siempre que no haya problemas médicos se respeta el contacto con la madre. Incluso algunos hospitales facilitan un parto mucho más relajante y en un ambiente más tranquilo para la mujer.

Pero, por desgracia, en la mayoría de los casos la futura madre está durante todo el momento del parto en un ambiente que para ella suele ser muy estresante y sometida al control de muchos profesionales que tienen que realizar sus labores de manera rápida y sin demasiado tiempo para empatizar.