El verano se acerca y esto supone que las temperaturas se elevarán y que, por supuesto, el vestuario cambiará por completo dando paso a prendas mucho más ligeras y que dejen ver más parte del cuerpo. Una de las mayores preocupaciones es la de cómo mantener siempre el vello a raya y por mucho que se hayan probado los métodos tradicionales tales como la maquinilla, la cuchilla o las ceras la idea de contar con un método más eficaz siempre es algo que se pasa por la cabeza. Hoy en día encontrar una clínica de depilación láser no es complicado pero el mayor reto para los posibles clientes es saber, efectivamente, en qué se basa este tratamiento, por qué tanta gente ha decidido dar el paso y porqué puede ser la mejor opción también para ellos.

Empecemos por el principio: ¿qué es la depilación láser? Se trata de un tipo de depilación basado en la emisión lumínica del láser (de ahí su nombre) y que tiene como objetivo eliminar vello de una forma definitiva. Este tipo de método de depilación se comienza a usar desde el año 1994 y desde entonces se ha ido perfeccionando y también ampliando su uso lo que ha dado paso a la existencia no solo de un tipo de depilación láser sino de una serie de ellos. Como ocurre con toda la tecnología, sus primeros pasos fueron algo torpes y no del todo seguros. Hoy en día son muy seguros para los pacientes y los resultados son más que positivos.

Tipos de depilación láser

Como mencionamos, con el desarrollo y la investigación de estos láseres se ha dado paso a la creación de varios de ellos, a saber:

  • Láser alejandrita. Se usa, especialmente, en pacientes con piel clara o que no haya sido bronceada, con el vello fino y oscuro porque es en estos casos donde los resultados son mucho mejores. Su duración puede variar de una persona a otra pero, por lo general pueden ser de entre ocho a diez sesiones. La contraindicación es que puede resultar algo más doloroso que otros, como es el caso del láser de diodo.
  • Láser diodo. En este caso el láser consigue penetrar con una mayor profundidad así que es perfecto cuando el cabello es algo más profundo que en el caso anterior. Al contrario que con el láser alejandrita éste se usaría en pieles oscuras con vello más grueso e igualmente oscuro. Como en el resto de láseres de lo que se trata es de usar aquel que sea más propicio para cada persona, es decir que en otro tipo de pacientes con características distintas podría funcionar pero no se llegaría a unos resultados tan satisfactorios. Se calcula que con unas siete sesiones hasta un 90% del vello puede haber desaparecido.
  • Fotodepilación. Perfecto para aquellos vellos que son más claros . El gran problema con este láser, y que hay que tener en cuenta, es que no debe usarse en pieles que sean oscuras o ya hayan sido bronceadas porque su precisión va a verse disminuida considerablemente.
  • Láser soprano. Este es uno de los láseres más versátiles del mercado porque se puede emplear sobre pieles ya bronceadas con vello oscuro. Además el dolor se ve disminuido en hasta un 60% y lo mismo ocurre con el periodo de tratamiento. En este caso funciona de una manera muy particular porque en lugar de lanzar disparos puntuales sobre la zona a tratar lo que hace es dar varias pasadas con disparos que se repiten.

Beneficios de la depilación laser

Lo primero que hay que aclarar es que este tipo de tratamientos suele tener unas contraindicaciones mínimas y que, en el caso de presentar alguna reacción ésta, por lo general, suele desaparecer en muy poco tiempo. Y éste es uno de los principales motivos por el que siempre es aconsejable seguir el tratamiento ofrecido por profesionales.

En cuanto a sus beneficios son muchos. Hablamos de que resulta de lo más rentable porque se trata de una inversión que se verá compensada en el medio y largo aplazo ahorrando en tiempo y en dinero. Además, es un método rápido y efectivo que también permite acabar con los pelos enquistados que tantos problemas pueden llegar a dar.

Cuándo hacerse la depilación láser

Lo mejor es empezar ahora mismo. Se trata de un momento en el que la piel no está bronceada porque recientemente han pasado los meses de otoño e invierno así que la piel está perfecta para este tratamiento.

Además si se empieza ya se podrá lucir una piel perfecta y sin vello para el verano, que será el momento en el que más se precise.

Si alguno se quiere adelantar, por supuesto que durante el verano o el otoño también puede ser un buen momento pero habiendo llegado ya a la primavera lo mejor es no dejarlo para mucho más adelante.