Uno de los problemas que pueden tener los hombres y que se avergüenzan mucho de contárselo a otras personas, aunque sean a sus propios médicos, es la eyaculación precoz, algo de lo que no suelen estar orgullosos muchos hombres porque entienden que de esa manera no dan todo el placer que deberían a una mujer cuando mantienen relaciones sexuales con ellas.

La eyaculación precoz podríamos definirla como una falta por parte del hombre de controlar la eyaculación en el momento en que están excitados. Es normal tener un eyaculación precoz en algún momento de la vida sexual siendo frecuente en los hombres jóvenes, aquellos que empiezan con su vida sexual más activa a partir de los 16 o 18 años y hasta los 20 años.

La eyaculación precoz primaria en principio no es importante. Hay que observarla, por supuesto, pero normalmente el cuerpo tiende a ir controlándose poco a poco pudiendo el hombre eyacular cuando quiera y no de manera precoz.

Sin embargo puede existir otro tipo de eyaculación precoz que ya si se transforma en un trastorno no sólo físico porque puede ser consecuencia de infecciones de la uretra o de la próstata sino otro tipo de trastornos, como de carácter psicológico. Lo bueno es que la eyaculación precoz puede ser reducida mediante tratamientos que ayudan a controlar la eyaculación, bien retardándola o bien eliminándola durante un periodo de tiempo más largo.

Si tienes este problema lo mejor es que vayas a hablar con tu médico ya que en puede ayudarte a eliminar por completo el problema porque tiene solución y la vergüenza que pasarás en ese momento no será nada con el placer que sentirás cuando dejen satisfecha a una mujer o a ti mismo.