Una cama con dosel nos hace pensar en las elegantes habitaciones de reyes o de la alta aristocracia que hemos visto en películas o incluso en museos. Pero también las hemos encontrado en muchos hoteles de lujo, por lo que las asociamos irremediablemente con el poder y el glamour.

Pero hoy encontramos a la venta camas con dosel incluso en tiendas como Ikea a precios muy competitivos, lo que nos lleva a plantearnos que podríamos tener una en casa. Pero, ¿encajaría con nuestra habitación?

El tamaño importa

Lo primero que hay que tener en cuenta es el tamaño de la habitación. Empezando por la altura del techo, ya que si el dosel llega prácticamente al techo, la cama se vería empotrada en la habitación, no dejaría fluir la luz y se vería bastante poco atractiva.

También influye el ancho del dormitorio, porque si no queda suficiente espacio a los lados de la cama, tampoco se va a ver bonito el dosel y no va a lucir como debería. Quizás el ancho es suficiente para una cama grande, pero al poner dosel y tal vez una mosquitera o una cortina visualmente la cama se verá todavía más grande, por lo que tiene que quedar suficiente espacio.

El estilo de la habitación

El dosel habla de una cama romántica, por lo que es lógico que la decoración vaya acorde con este concepto. Si tu cama tiene un dosel los muebles y el estilo de la habitación deben de ir a juego, mostrando una imagen que encaje en esta forma de decoración.

Las colchas blancas con puntillas, las cortinas bordadas o las alfombras de pelo son algunos de los elementos que combinan muy bien con una cama con dosel. Pero si quieres darle un aire diferente y muy moderno a la habitación también puedes hacerlo. Compra una cama con dosel y píntalo en un color de moda, como por ejemplo un azul intenso. Así tendrá un aspecto diferente y quedará bien con muebles mucho más actuales y con un estilo de habitación más ecléctico.

Una alternativa

Si por razones de espacio no puedes tener tu cama con dosel, te ofrecemos una alternativa que si bien no es igual, puede ser muy romántica y agradable. Escoge un cabecero no demasiado alto y, a ambos lados del mismo, aproximadamente una cuarta más arriba, coloca dos escuadras decorativas del estilo de las que se usan para colocar un estante, pero que sean bastante largas. Coloca una tercera aproximadamente en el centro del cabecero y más arriba que las otras dos.

Sobre las escuadras irá una tela de tul estilo mosquitera para dejarla caer sobre los laterales de la cama. Puedes usar una cortina o comprar una tela a la medida. El resultado será muy bonito, no ocupará tanto espacio y al enmarcar tu cama con la cortina la verás más señorial y elegante. Si acompañas esto de una bonita colcha y de cojines a juego, se verá tan bonito e impresionante como con un dosel.