El puerperio es el período que sigue al parto, ya sea por vía vaginal o cesárea. Dura aproximadamente 40 días, por eso también se llama cuarentena. Durante este período hay que intentar normalizar los cambios efectuados por el embarazo.
Durante las 6 semanas que siguen al parto, denominadas puerperio o cuarentena, los órganos genitales internos se recuperan. Las molestias y los cambios típicos de estos días requieren una especial atención por parte de la mujer así como de su ginecólogo. De este modo se evitará la aparición de problemas orgánicos y psicológicos.

Una correcta higiene personal, una dieta adecuada, y algunos ejercicios para reforzar la musculatura perineal (alrededor de la vagina) y abdominal serán los aliados perfectos para acelerar la recuperación de la mujer. La puesta en práctica de algunos hábitos y consejos le ayudarán a sobrellevar estos días y a recuperarse con mayor celeridad.

No quedarse parada

Después del parto, hay que intentar movilizarse y andar cuanto antes. Al principio es posible que se produzcan mareos, por lo que es aconsejable ir acompañada. El movimiento ayudará a normalizar la función del intestino y favorecerá la correcta circulación sanguínea evitando complicaciones como flebitis y varices. Y puesto que el bebé exige muchas atenciones por su parte, intente descansar cuando él duerma.

Sangrado

Tras el parto, tanto si es vaginal como cesárea, se produce un sangrado. El primer día será un poco más que en una regla. Después, poco a poco, el sangrado irá disminuyendo progresivamente, hasta que a partir de los 15-20 días se reducirá a una secreción rosácea-blanquecina.

El sangrado disminuirá o desaparecerá más rápido si se da el pecho al bebé , aunque en algunas mujeres se alarga hasta la primera menstruación. Si el sangrado aumenta, huele fuerte o produce fiebre, es aconsejable consultarlo con el ginecólogo.

Higiene

Desde el parto, hay que ducharse diariamente y evitar los baños de inmersión (piscina, bañera…) hasta que finalice el puerperio, ya que podrían desencadenar una infección, al encontrarse el cuello de la matriz todavía abierto.

Ejercicios

Es conveniente durante el primer mes tras el parto, realizar ejercicios para fortalecer la musculatura perineal, es decir la que se encuentra entre la vagina, el recto y la vejiga. Un ejercicio muy eficaz consiste en realizar la simulación de cortar el chorro de la orina al menos 100 veces al día.

Después de, por lo menos, un mes del parto, se puede comenzar con los ejercicios para fortalecer la musculatura abdominal. Es importante no comenzar enseguida con los abdominales, ya que si no quedarán hacia fuera. No por empezar antes se obtiene un resultado mejor.

Episiotomía

La episiotomía es el corte que se realiza en la vagina y vulva (cuando es necesario) con el fin de ampliar la zona por donde tiene que salir el bebé, evitando así los desgarros de estos tejidos.

Si existe una episiotomía hay que saber que normalmente cicatriza en unos 7-10 días, los puntos de sutura que se suelen utilizar se reabsorben solos y no es necesario quitarlos. Si el dolor en la zona es excesivo, se hincha o enrojece o se abren los puntos, hay que consultárselo al ginecólogo.

Estado anímico

Es muy importante tener un buen estado de ánimo ya que acelera el proceso de recuperación y el estrés o la depresión son transmitidos al bebé que nota todos los cambios que se producen en el estado anímico de la madre.

Si el estado físico no permite que la madre proporcione las atenciones necesarias al bebé deberá solicitar ayuda al padre, familiares o expertos que la alivien del estrés y la ayuden a recuperase física y psíquicamente lo antes posible.