James Watt (1736-1819), está considerado el inventor de la máquina de vapor, invento que patentó en el año 1769. Sin embargo, no existe para la máquina de vapor inventor único. Tal y como sucede con otros muchos inventos, es fruto de otros trabajos anteriores. Pero Watts tuvo la inteligencia de conseguir perfeccionar todo lo anterior y crear una máquina de vapor que acabó revolucionando el mundo de la industria.

Los antecedentes de la máquina de vapor

El hombre conocía ya el poder de la energía generada por el vapor desde muy antiguo. Por eso, no es de estrañar que en el siglo I de nuestra era Herón de Alejandría, un ingeniero de la época, consiguiera crear una máquina que lograba girar gracias a la acción del vapor.

Recibió el nombre de Eolípila pero su inventor no supo ver el potencial que algo así podría tener. Durante muchos siglos, esta máquina fue considerada un entretenimiento o curiosidad sin más valor. Su uso más relevante era para mover objetos en los templos durante los rituales.

En el 1663, un aristócrata inglés, Edward Somerset, crea una máquina de vapor capaz de subir agua a los pisos superiores de un castillo. Somerset estaba convencido del potencial de su invento, pero carecía de apoyo económico por lo que murió en la pobreza y su invento cayó en el olvido.

Mucho más cercana a Watt fue la máquina creada en 1712 por el herrero Thomas Newcomen para bombear agua en las minas de carbón. Estas máquinas fueron un gran paso para la industria de la minería, pero desaprovechaban mucha energía. Watt, que era ingeniero, estudió junto a Joseph Black esta cuestión y acabó desarrollando un mecanismo que permitía aprovechar mucho más toda la energía que provenía del carbón gracias a la separación del condensador y el cilindro.

Este estudio dio pie a la máquina de vapor y convirtió a Watt en un hombre de mucho éxito y de gran riqueza ya que durante medio siglo tuvo la patente de todos los inventos de vapor junto con su socio capitalista con el cuál creó la empresa Boulton&Watt.

¿Qué supuso la máquina de vapor?

No es exagerado decir que la máquina de vapor cambió el mundo tal y como lo entendían en aquellos momentos. Por un lado, supuso una gran revolución en los transportes. La locomotora de vapor consiguió conectar puntos muy alejados entre sí en plazos de tiempo rápidos para la época y consiguió abaratar enormemente los gastos no solo de desplazamiento de viajeros, sino principalmente el del transporte de mercancías.

Ahora, se podían mover grandes cantidades de mercancía en un solo viaje sin depender del transporte por mar o por ríos el cuál también cambió radicalmente con los barcos a vapor, que ya no dependían de los vientos o de la fuerza de los remos.

En el terreno de la industria la revolución industrial no hubiera sido posible sin la máquina de vapor que dio pie a las maquinas industriales que lograron que el trabajo se mecanizara y se modernizara, siendo el germen de la industria actual.