¿Alopatía u homeopatía? Lo sensato es que el médico utilice toda la batería que tiene a su alcance; que mida los beneficios y riesgos inherentes a cada caso.

La homeopatía tiene sus limitaciones; necesita que el organismo enfermo tenga una cierta capacidad de reacción. Poco puede hacer frente a una diabetes, en la que individuo no está capacitado para segregar insulina, o una operación quirúrgica. La eficacia del tratamiento también se ve mermada cuando se aplica a enfermos crónicos, polimedicados y con escasas defensas; en cambio, sus resultados son sorprendentes en los niños y en los males menores.

Alopatía

– Procedimiento terapéutico consistente en emplear remedios que producen efectos contrarios a los que caracterizan a la enfermedad.
– Los medicamentos tienen una acción farmacodinámica intrínseca.
– Valor cuantitativo. Los efectos aumentan según suben las dosis.
– Los tratamientos se prescriben teniendo en cuenta la sintomatología y la analítica del proceso.
– Se trata de una terapia coercitiva: actúa mediante gestos de inhibición (antitérmicos), destrucción (antibióticos) o sustitución (vitaminas).

Homeopatía

– Procedimiento curativo que consiste en aplicar al enfermo en cantidades mínimas las mismas sustancias que aplicadas en mayor cantidad a un hombre sano le producirían la enfermedad que se trata de curar.
– El medicamento homeopático provoca que el organismo enfermo, y sólo él, reaccione.
– Valor cualitativo: dosis infinitesimales. Los efectos de los medicamentos son mayores cuanto más diluidos se administran.
– Los tratamientos se prescriben teniendo en cuenta el conjunto sintomático, psíquico y somático del paciente
– Se trata de una terapia reactiva; estimula las reacciones del organismo para hacerlas más eficaces.

Bibliografía:

  • https://es.wikipedia.org/wiki/Alopat%C3%ADa
  • http://semh.org/la-homeopatia/que-es-la-homeopatia/