¿Hay algo más mágico que decorar nuestra casa? Sin duda, el hogar es el sitio en el que permanecemos más tiempo durante nuestro día a día. Por ello, debemos cuidar cada uno de los detalles y conseguir una atmósfera que nos permita sentirnos tranquilos y cómodos. Bien sea en pareja o en soledad, la distribución de los espacios o la iluminación que empleemos influirá directamente en el bienestar de las personas que convivamos en casa. Respecto a la iluminación que incluyamos, debemos elegir lámparas adecuadas a nuestras estancias, eligiendo entre diversas opciones como las de www.lamparas-en-linea.es. En este artículo hablaremos sobre la iluminación de nuestra vivienda y qué tener en cuenta para que podamos iluminarla correctamente.

La iluminación cumple una doble función: emite luz y a la vez decora

Actualmente, en el mercado podemos encontrarnos con múltiples opciones de lámparas para nuestra casa. Debido a la alta cantidad de materiales, así como de diseños que existen, se adaptan a cualquier estilo decorativo. Para iluminar correctamente el hogar, se deben tener en cuenta ciertos consejos para saber cómo debemos colocarlas y además, que gracias a ello, también consigamos potenciar nuestra decoración.

En primer lugar, es importante hablar del confort en el hogar. Si bien la iluminación a través de las lámparas es importante, contar con iluminación natural también lo es. En este caso, encontramos cómo este tipo de luz nos ayuda a tener una mejor calidad de vida y sentirnos con mejor ánimo.

En el caso de que trabajemos en casa o tengamos la afición de leer, siempre será preferible hacerlo en zonas iluminadas de manera natural para que la vista descanse más. Asimismo, nos ayudará a sentirnos más relajados y seremos más productivos en el caso de que estemos trabajando en el hogar. Para que la iluminación transmita una mayor amplitud, bien sea natural o a través de lámparas, es necesario que los colores de las paredes sean claros y optemos por cortinas que sean finas y de este tipo de tonalidades.

Por otro lado, es fundamental que en cada estancia de nuestra casa dispongamos de iluminación en el techo. Las razones se centran en que de esta manera obtendremos una iluminación global de las habitaciones. En cuanto a la tipología de iluminación de este tipo, hallamos lámparas de techo, plafones o lámparas con ventilador incorporado. En el momento de incluirlas, se tendrán en cuenta las dimensiones de las habitaciones y de los elementos que haya en ellas. Por otra parte, se debe colocar en el centro de la habitación.

Las lámparas de techo son más decorativas y elegantes por su diseño. Combinan con todas las estancias y le dan un toque sofisticado. Por su parte, las regletas de techo son perfectas para salones y comedores. Esto se explica debido a que dirigen la luz hacia los sitios que necesitamos.

Los plafones son más compactos y no restan espacio. Son perfectos para habitaciones pequeñas o cuartos de baño. Los pasillos y las cocinas también suelen ser protagonistas respecto al lugar en el que se hallan, por el hecho de que son más funcionales.

Por otro lado, hallamos las lámparas auxiliares, que serán de utilidad para iluminar zonas más amplias. En este caso, las que son de pie o de sobremesa siempre aportan un plus de decoración. Para reforzarlo, lo más idóneo es incluir lámparas con tonalidades muy similares o que combinen con el resto de mobiliario.

La iluminación cálida es la mejor opción para los hogares

Algunas personas desconocen que el tono de la luz de las lámparas afecta al estado de ánimo. Las lámparas cuentan con tres tipos de luz: cálida, neutra y fría. Cada una de ellas incide en la concentración, el cansancio y el bienestar. Así, la cálida es la mejor para los hogares porque es más acogedora, mientras que la luz fría se incluye para los espacios de tiempo en los que requiramos concentración.

En el salón, así como en los dormitorios, la luz deberá ser siempre cálida. Por otra parte, en las salidas o en los recibidores, también será preferible emplearla de este tipo. En el caso de las iluminaciones frías, se pueden incluir en la cocina, el baño o los despachos.

Otro aspecto a tener en cuenta es que tendremos que colocar las lámparas que necesitemos. Es decir, hemos de concebirlas como un complemento más del hogar y se tienen que adaptar a las necesidades de las estancias. Si nuestra habitación es pequeña, no tiene sentido que incluyamos una lámpara de techo muy grande, puesto que a nivel decorativo no cumplirá esa función y nos sentiremos agobiados.

En este caso, es preferible elegir dos tipos de lámparas que sean más pequeñas en lugar de una grande. Así, conseguiremos prácticamente la misma cantidad de luz y a su vez, aportará un aire sofisticado a la habitación.

A través de estos consejos, conseguiremos que nuestra casa esté debidamente iluminada. Ahora es el momento de ponerlos en marcha y escoger las lámparas que serán adecuadas para que nuestra casa también esté perfectamente decorada.