Cuando nos ponemos un tatuaje lo hacemos para poder lucirlo y porque nos gusta, pero tal vez en alguna ocasión nos apetezca que no se vea por cualquier motivo: una entrevista de trabajo en la que tal vez creemos que nos pueda perjudicar, un vestido para una ocasión que no nos combine muy bien con el motivo del dibujo etc.

También puede ser que el tatuaje, finalmente, no haya quedado como se quería y estemos pensando en borrarlo con láser o en cubrirlo con un nuevo dibujo pero no queremos que se vea durante el tiempo que transcurra hasta que podamos arreglarlo.

Si te ha pasado alguna de estas cosas seguramente habrás pensado en cómo taparlo con maquillaje. A fin de cuentas, actores y actrices muy famosos tienen muchos tatuajes y, cuando salen en sus películas, se ven o no en función del papel y nunca han sido un problema.

Un buen ejemplo es Angelina Jolie, que tiene sus brazos y parte de su espalda tatuadas y, sin embargo, luce escotes y tirantes en muchas películas sin que se vea ninguno. O Lady Gaga, que también lleva tatuado su brazo pero que en la última entrega de los Globos de Oro lució un elegante vestido que dejaba ver su piel sin una sola marca.

Elegir el maquillaje adecuado

Lo primero que tienes que hacer en estos casos es escoger el maquillaje adecuado, ya que no todos los productos cosméticos pueden cubrir un tatuaje. De hecho, los que normalmente usas para tu rostro no valen para cubrir un maquillaje ya que no están pensados para tapar tinta, sino para dar un aspecto más igual a tu cara, así como un toque de color.

Dado que cada vez hay más personas con tatuajes, ya existen productos específicos, como el maquillaje comercializado por Sephora y creado por la famosa tatuadora Kat Von D, que lleva su nombre. Este maquillaje garantiza una cobertura total de la tinta durante veinticuatro horas, dejando que tu piel se vea uniforme y como si jamás la hubiera perforado una aguja con tinta.

Dermablend de Vichy, es otra opción para cubrir los tatuajes. Este maquillaje, específico para este fin, aguanta dieciséis horas y tiene una especial resistencia a los roces que lo hace perfecto para usarlo en zonas en las que habrá tirantes o tela que pudiera rozar con el área maquillada.

La elección del color

También es importante escoger el color adecuado. No es lo mismo cubrir un tatuaje pequeño y de un solo tono que uno grande en colores muy intensos. Lo normal es jugar primero con una crema correctora que ayude a anular el efecto del color. Para eso, suele utilizarse un corrector de un tono inverso. Por ejemplo, los rojos se anulan con un corrector verde.

Una vez que se ha logrado atenuar los colores del tatuaje se procede a usar el maquillaje de un tono muy similar al resto de la piel para que todo quede perfectamente disimulado y homogéneo.