Si quieres tener unas cejas impecables sigue estos cuatro pasos. Puede que al principio te cueste un poco, pero con la práctica lo harás en un abrir y cerrar de ojos.

1. Empieza cepillando las cejas dos o tres veces, primero a contrapelo y después en el sentido del crecimiento.

2. Con un lápiz afilado dibuja ligeros trazos oblicuos siguiendo la dirección natural de los pelitos. Empieza por el extremo interno y sigue hasta el final de la ceja. Debes evitar dibujar una línea continua porque queda artificial y endurece la mirada. Si haces el dibujo con polvos, aplícalos con un cepillo fino que acabe en punta (es muy parecido al de los labios).

3. Cepilla en sentido del nacimiento del pelo para unificar el color y difuminar los trazos. Aunque no utilices lápiz, es indispensable cepillar porque unas cejas descontroladas estropean cualquier maquillaje.

4. Acaba aplicando un poco de gel fijador: favorece a todas las cejas y sienta genial porque da relieve a las más finas y mantiene en orden a las más rebeldes. Suelen tener propiedades hidratantes y contrarrestan la sequedad del ambiente (sobre todo en verano).