La lactancia del bebé no sólo es beneficiosa para éste, sino también para la madre; debido a la estrecha relación que entre ambos se presenta. Los beneficios de la leche materna siguen siendo los mismos, tanto en edades tempranas como cuando el niño ya tiene más de un año.

Si el bebé no muestra rechazo ante la leche, se puede continuar con la lactancia.

El destete

No hay fecha indicada para el destete, debido a que se trata de un proceso natural, iniciado unas veces por el bebé y otras por la madre. En cualquier caso, lo mejor para los dos es que el proceso sea lento, natural y gradual. En ningún caso se debe destetar al bebé bruscamente ya que le puede producir trastornos digestivos graves.

Hasta cuando prolongar la lactancia materna

Lo ideal sería prolongar la lactancia un mínimo de un año y mantenerla tanto tiempo como se quiera. Pero si es así, el niño debe recibir una alimentación complementaria acorde a la edad y la madre realizar controles de su alimentación.

El niño a partir del tercer o cuarto mes presentará una disminución del peso si su alimentación es exclusivamente láctea. Esto se explica por el hecho de que el niño tiene necesidades energéticas mayores.

Un régimen equilibrado, rico en proteínas, vitaminas, hidratos de carbono, grasas, sales minerales… aporta todos los elementos necesarios a la salud y al crecimiento, sin exceso de algunos ni deficiencias de otros en el bebe.

Ventajas y beneficios

Previene la anemia fisiológica, porque la lecha materna contiene dos proteínas (transferrina y la lactoferrina) que impide la aparición de bacterias intestinales. Estimula del desarrollo cerebral gracias a la lactosa. Adaptación constante a las necesidades del bebé: por ejemplo la cantidad de lípidos es mayor durante el día que por la noche ya que la leche, proporciona menos energía.

Ayuda a desarrollar el intelecto, porque la leche materna es beneficiosa para el desarrollo del sistema nervioso. Ayuda al bebé a inmunizarse frente a enfermedades. Refuerza el vínculo entre la medre y el hijo. La leche materna es una valiosa fuente de proteínas, grasas, calcio y vitaminas. Ayuda a disminuir las alergias.