Uno de los reclamos a la hora de decorar un baño son las bañeras con patas, esas que recordamos de películas antiguas donde al lado de la persona que se bañaba estaba un acompañante sentado en una silla ofreciéndole charla.

Origenes de las bañeras vintage

En sus orígenes en los años 20 y 30 estas bañeras pertenecían a familias nobles, ya que su coste era elevado. Estaban hechas de hierro fundido y recubiertas por una gruesa  capa de cerámica que mantenía la temperatura del agua. Una de las piezas distintivas de estas bañeras eran sus patas de estilo barroco, que potenciaban su estilo señorial. A lo largo de los años la fabricación de estas bañeras ha ido disminuyendo, volviéndose unas piezas muy preciadas. Tanto es así que quien ahora posee una de estas bañeras posee un tesoro.

Las bañeras vintage de moda

Por eso hoy en día muchas marcas han vuelto a fabricar estos modelos con un aire moderno y renovado. Ya que estas bañeras con patas son por sí mismas un elemento decorativo, que le otorga una personalidad muy especial al cuarto de baño. Tras esta enorme demanda, los fabricantes han tenido en cuenta el cambio de época y las nuevas tendencias, creando así diferentes de diseños que se adaptan a cualquier tipo de estilo (pop, retro, vintage, clásico, provenzal) y una gran variedad de colores para poder elegir.

Así que ahora tener una bañera de este tipo es mucho más fácil, aunque no resulte muy económico.