La gastritis antral es aquella inflamación gástrica que se produce en la zona del antro, que es la porción más inferior del estómago, en la cual este pasa su contenido al intestino. Uno de los problemas de este tipo de gastritis es que no suele presentar síntomas durante mucho tiempo y cuando lo hace es ya un problema avanzado y por tanto, de cura más complicada.

Causas de la gastritis antral

La principal causa de la gastritis antral se asocia a la famosa Helicobacter Pylori, una bacteria que a la que la mayoría de las personas se ven expuestas a lo largo de su vida y que es la causante de la mayoría de las gastritis crónicas. Esto es así porque resulta muy complicado erradicarla y además es muy contagiosa, por lo que es frecuente que la persona que la padece la contagie a sus familiares cercanos, produciéndose un contagio mutuo que dificulta mucho el poder erradicarla por completo.

Aunque esta bacteria es la causa más habitual y también más importante de la gastritis antral no es la única. El tabaco, el alcohol y el estrés también pueden estar detrás de este tipo de gastritris, así como la mala alimentación. Estos factores son las principales causas de enfermedades en el intestino y en el estómago, así como también en el esófago.

Los sítomas de la gastritis antral son los típicos de cualquier gastritis y van desde las molestias durante el proceso de digestión hasta dolores más o menos intensos cuando hay bastante irritación. También se pueden producir diarreas o estreñimiento, muchos gases y cólicos.

Tratamiento

Además de tomar los tratamientos adecuados para eliminar la bacteria H. Pylori también es necesario seguir una dieta suave que no irrite el estómago y que permita una digestión rápida y sin problemas. Por eso, es frecuente que la persona tenga que hacer una dieta semiblanda y limitar mucho el consumo de cualquier producto que pueda irritar la mucosa del estómago, como las especias o las salsas, al menos hasta que se encuentre totalmente recuperada.

La pasta, el arroz, el pan blanco y productos de la huerta como la calabaza contribuyen a que la persona esté bien alimentada y a la vez no haya problemas digestivos. Hay que tener en cuenta que es una dieta rica en hidratos, por lo que hay que limitar las cantidades para evitar que la dieta haga que se gane peso.