Últimamente no he podido estar muy activa en la revista. Y es que tenemos maravillosos proyectos en YNTIM que requieren mucha preparación y dedicación. Ya veréis… uno de ellos, 100% beauty, os dejará con la boca abierta.

Ya os contaré más cosas en su momento!

Os confieso que me he hecho adicta de Parisienne, de Yves Saint Laurent, no sólo del perfume, también del gel de baño y de la crema de cuerpo perfumada.

Huele a rosa, sí, pero para nada os recordará a vuestras abuelitas, es un aroma moderno y rompedor. ¿Si no, cómo iba Kate Moss a representarlo? Ya voy por el segundo frasco.

LivingInPuglia / Pixabay

También, y en primicia, he probado las nuevas paletas de maquillaje de la primavera, son tan bonitas que hasta da pena utilizarlas. Prácticamente con la mayoría (Clinique, Lancome, Dior, Estée Lauder, Benefit…), podemos conseguir en un pispas uno de los looks más arrasador de la primavera: el «glossy nude». A mí me parece la tendencia más fácil y apetecibleglossy para adaptarla ya. Es un «no- maquillaje» luminoso y fresco, nada triste ni apagado como a veces podía quedar el simple «nude». Un toque de gloss en los labios otro de máscara de pestañas y asunto terminado.

Otra cosa que he estrenado y me encantan son mis botas Fit Flop diseñadas por Anna Sui. Se llaman SHAKOHA, son de media caña de piel de oveja, con apliques de tachuelas y detalles bordados a mano. Se dan un aire a las UGG (que también las tengo y les he dado un trote inmenso), pero su función y uso es diferente. Las australianas me las pongo cuando el tiempo está rematadamente frío (no lluvia, porque mecalan) y, por supuesto, sin calcetines, un alivio porque los odio.

Las Fit Flop las utilizo como si fuera mi gimnasio andante (o andador, más bien) porque cuando camino con ellas siento que estoy haciendo ejercicio del bueno para tonificar mis piernas y cuidar mi espalda.

En verano no me quité mis sandalias Fit Flop y me daba largos paseos con el perro como terapia de puesta a punto. Pero no me las ponía para trabajar porque su diseño –muy muy deportivo– no me parecía el adecuado para ir a la oficina. Los nuevos modelos de chanclas que van a llegar esta primavera ya los he visto y son otra cosa, 100% fashion, con lentejuelas, piel de pitón…Las FitFlop se lanzaron en Mayo de 2007 en Inglaterra y Estados Unidos y arrasan ya en 44 países.

La clave estas botas y chanclas es su entresuela (por eso, parece que tienen algo de cuña) que se llama nada menos que «MicrowobbleboardTM», desarrollada por un científico inglés para activar los músculos de las piernas en cada paso (un 25% más que el calzado tradicional) y aumentar así su tonificación.

Os cuento lo que dice el científico, Dr.David Cook (biomecánico) de ellas: «La mayoría de calzados modernos guían los pies con demasiada fuerza, atenuando las señales que la superficie plantar y los dedos deberían recibir antes de repartirlos por el resto del cuerpo (señales que ayudan a regular el equilibrio, la circulación de la sangre, drenajes linfáticos y niveles de energía positivos). El Calzado FitFlop incorpora un ajuste flexible que simula la experiencia de andar descalzo (en terreno naturalmente irregular) aportando múltiples beneficios».

Pues no sé si será por eso, pero la verdad es que después de pasar todo el día con las botas puestas me encuentro más «fit».