Un término que quizás no has oído antes es la vitrificación de embriones, algo muy común dentro de la terminología de reproducción asistida y que, sin duda, te gustará saber. Por vitrificación de embriones se conoce al proceso de congelación, o mejor dicho súper congelación que evita la formación de cristales en el interior del embrión (y por tanto se elimina el riesgo de daños en las estructuras del mismo).

Es una de las técnicas que se puede llevar a cabo con un buen nivel de efectividad tanto a la hora de que sobrevivan los embriones como a la hora de implantarlos en el cuerpo femenino y, en relación con los procesos de congelación tradicionales, es mucho más adecuado y con mejores resultados que lo anterior. También con esta técnica se permite reducir los embarazos múltiples, en caso de que no se quieran, para conseguir así un embrión sano y fuerte, no varios que puedan perjudicarse entre ellos en su desarrollo.

Para muchos, la vitrificación de embriones es la solución cuando se tiene una cancelación por preparación endometrial, un riesgo de hiperestimulación ovárica severa, pólipos, quimioterapia o radioterapia, sangrados, etc. que dificultarían cualquier otro tipo de tratamiento o de solución con menores resultados. Hablando con cifras, ten en cuenta que la vitrificación consigue una implantación del 50%, muy superior al 33% de otro tipo de congelación (sin hablar de trastornos que puedan ocurrir en el desarrollo).

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.