En decoración, el color no sólo sirve para crear ambientes o marcar estilos. Su poder va mucho más allá. Utilizado con precisión en techos y paredes puede agrandar estancias, acortar pasillos y subir o bajar techos. Conozca las pautas generales para lograr los efectos más buscados.

Con unos sencillos trucos se pueden modificar visualmente, y sin grandes obras, las dimensiones de una casa. Esto es especialmente útil para viviendas en alquiler, dónde los cambios de estructura han de ser negociados con el propietario. Una inteligente utilización de los colores es una excelente alternativa al derribo de tabiques y a la modificación de los techos.

Bajar un techo

Hay un sencillo truco para que el techo parezca más bajo de lo que en realidad es, pintarlo de un tono ligeramente más oscuro que el de las paredes. Si la casa tiene el techo demasiado alto o la habitación es muy grande, este efecto se puede potenciar pintando la franja superior de las paredes (normalmente la moldura que une la pared con el techo) también en un tono más oscuro.

Subir un techo

Es el efecto inverso al ejemplo anterior. Pintando el techo en una tonalidad más clara que las paredes parecerá que el techo es más alto. Es muy importante que el contraste llegue hasta la misma unión entre pared y techo; en caso contrario, el efecto se perderá.

Vivir con techos abuhardillados

Si el techo bajo y curvado de la buhardilla provoca agobio, existe un método para reducir el efecto. Pintar o empapelar toda la estancia del mismo color (incluyendo techo y suelo) hace que se camufle en cierta medida la caída de este tipo de techos.

Ensanchar un pasillo

Para ensanchar pasillos o cocinas estrechas existe un truco muy útil, pintar el espacio en colores pálidos. Azulejos, pintura, muebles o persianas, pintados en tonos blanquecinos, son elementos que al reflejarse la luz en ellos dotarán a la estancia de una mayor espaciosidad.

Acortar un pasillo

A veces, los pasillos parecen demasiado largos, provocando una cierta sensación de agobio. Si se pintan las paredes frontales de una tonalidad más oscura que la de las paredes laterales parecerá que el pasillo es más corto. Se trata de que los colores frontales sean más cálidos que los laterales.

Cambiar las dimensiones del pasillo

Puede ser que el pasillo parezca estrecho y largo. La mejor opción en ese caso es decorar toda la habitación en colores cálidos, pero el techo y el suelo en tonos más oscuros que las paredes. Así, se ganará en amplitud.

Hacer que una habitación perezca mayor

Pintando toda la estancia en colores claros se logrará una mayor percepción de espaciosidad. Los colores claros reflejan más la luz y logran una sensación de mayor amplitud y luminosidad.

Hacer que una habitación parezca menor

Si la estancia es tan grande que no parece acogedora, debe pintarse toda ella en colores cálidos que darán la impresión de que paredes y techos están más cercanos. Igualmente, suelo y techo en tonos más oscuros aún que las paredes intensificarán el efecto y añadirán definición.

Conseguir que una pared parezca más cercana o más lejana

Si una vez decorada toda la habitación sigue pareciendo que una pared queda alejada o “desconectada” del resto, lo mejor es pintarla de un color más oscuro. Del mismo modo, si lo que se quiere es ganar amplitud en esa zona de la habitación (por ejemplo, porque hay muchos muebles y parece excesiva la concentración) ha de pintarse en un tono más claro. A la hora de aplicar esta técnica hay que tener cuidado de no desentonar con el resto de la estancia.

El suelo oscuro hace que la habitación parezca de menor tamaño. Además, define los límites de la habitación y dirige la vista hacia abajo. Lo colores fríos retroceden, es decir, un paño pintado en color frío y claro parece estar más lejos de lo que en realidad está. Los colores oscuros y los cálidos se adelantan, es decir, un paño pintado en estos tonos parece estar más cerca, a menor distancia que lo que realmente se encuentra.

Autor: Revista Feminity.