ecce homo borja zaragoza

 

La noticia no tiene nada de graciosa y que nos perdonen los amantes del arte, pero ante la disyuntiva de enojarse o reír, nos quedamos con la segunda opción, ya que son demasiados los problemas que aquejan a este país y estamos hartos de tanta ira contenida.

El Ecce Homo que adornaba uno de los muros de la iglesia del Santuario de Misericordia de Borja,  en Zaragoza  no tiene nada que ver con el que en 1930 pintó el artista Elías García Martínez y todo porque una anciana decidió restaurar la imagen, por su cuenta y riesgo. La noticia se ha comentado en los informativos, en prensa y, por supuesto, en Internet. Twitter se llenó de bromas sobre el asunto y los tuiteros expertos en Photoshop decidieron mostrar rostros conocidos transformados en Ecce Homo. Después de ver dichas creaciones hay que reconocer que a algunos no les hace falta la transformación… (no hace falta decir nombres).

Si nos fijamos en la comparación del Ecce Homo en en su estado original, en su estado deteriorado y en su estado “renovado”, es imposible reprimir un grito. ¿Pero eso qué eeeeeees? ¿La mujer barbuda? ¿Su bisabuela convertida en la protagonista de “El Planeta de los Simios” con pelo afro? ¿Juanita Reina?  La anciana asegura haberlo hecho con su mejor intención pero hay que tener mala leche para pintar ese rostro con papada y barba, que más parece una venganza hacia alguna vecina del pueblo…

Lo peor es que con lo alterada que está la gente nos da miedo que este caso siente precedente, como los asaltos a los hipermercados. O vigilamos bien nuestro patrimonio artístico, que prácticamente es lo único bueno que nos queda, o las vecinas aburridas de los pueblitos buenos de toda España acudirán en masa a las iglesias y santuarios a pintar las imágenes con el neceser de maquillaje o las acuarelas de los nietos… Y todo por salir en televisión, como ha ocurrido con la autora de este desastre.

Hablando ya en serio, el Centro de Estudios Borjanos mostró en su blog  fotografías del antes y del después del Ecce Homo, expresando también su profundo pesar por un hecho calificado de inclasificable: “Ignoramos si este incalificable hecho tiene solución, pero de lo que no cabe la menor duda es que alguien deberá adoptar las medidas precisas para que no se repitan actuaciones como esta que, al margen de sus motivaciones, deben ser contundentemente reprobadas”. El centro también contratará restauradores expertos y cualificados para intentar reparar los daños, aunque deben conocer qué material utilizó la anciana, contra la que de momento no se pueden tomar medidas legales.

O cuidamos y protegemos nuestro patrimonio artístico o cualquier día vemos El Escorial pintado de lunares, Las Meninas transformadas en los tertulianos de “Sálvame” o los retablos de las iglesias cubiertos de manteles de ganchillo, con la muñeca flamenca y todo… Por si no tuviésemos suficiente con los ladrones de obras de arte y el vandalismo, ahora sufrimos el ataque de las vecinas aburridas…

 

Autor: Sarah. Periodista y escritora, madre y trabajadora a tiempo completo, mi pasión es escribir sobre diversos temas. He colaborado en varias publicaciones online y, en cuanto a los blogs, me gusta escribir sobre aquellas temáticas que reflejan mis intereses: Ocio, espectáculos, estilo de vida, celebrities...