Una caminata enérgica o trotar con tu hijo en un cochecito de bebé es una forma práctica, activa y divertida para entrenar. Como beneficio adicional, el ejercicio con una silla de paseo es una buena aptitud para la parte superior del cuerpo. Estos son algunos consejos para conseguir que la experiencia de correr junto a tu hijo sea además agradable y segura:

• Asegúrate de que tu bebé tiene la edad suficiente para acompañarte, o una edad mínima de seis meses. Elige un cochecito con cuidado y asegúrate de que se adapte a su hijo. Si tienes dudas, recuerda que el diseño de un cochecito es muy diferente al de un cochecito normal y corriente.

• Asegúrate de bloquear siempre el cochecito de paseo antes de salir a correr para evitar que la silla se vaya rodando. Además, nunca quites las manos de tu silla de paseo.

• Utiliza el arnés para proteger a tu hijo de una caída o de un golpe repentino y evita correr cerca del tráfico pesado: disfruta de los senderos y parques siempre que sea posible.

• Ten en cuenta siempre la temperatura. Usa protector solar para proteger tu piel y la de tu hijo. Durante el invierno o períodos fríos, considera que tu hijo tiene que ir bien envuelto y protegido por una manta.

• Ya sea para caminar a paso ligero o correr, quemar calorías y disfrutar de algo de ejercicio será ideal salir a correr con su bebé y su cochecito de paseo. Cuanto más lo haga, más fácil será. • No te olvides de llevar pañales, toallitas húmedas para bebés y agua para los dos. Recuerda que tu hijo necesita gran cantidad de tiempo de actividad, al menos dos horas por día para los niños de cinco años o menos.

¡Disfruta del aire libre y de diversión con tu hijo! Comienza poco a poco. Aumenta cada vez más el ritmo cuando salgas a correr con el cochecito y los dos os haréis compañeros inseparables de ejercicio.