La dismenorrea se puede definir como el dolor antes o durante la menstruación localizado en la parte inferior del abdomen pudiéndose incluso irradiar hasta la espalda y las piernas. La principal causa de este padecimiento se debe a un descontrol de las contracciones del útero provocadas por un desequilibrio hormonal o por causas orgánicas (endometriosis, pólipos, fibromas…).

Bien es sabido que quién padece dicha afección no tiene más remedio que recurrir a medicamentos antiinflamatorios con el fin de paliar estos síntomas, pero en ocasiones, muchas son las mujeres que o bien porque no pueden, o porque intentan evitar los conocidos efectos secundarios de los fármacos, optan por remedios naturales que pueden llegar a tener una alta efectividad en el control del dolor.

A continuación os dejamos una lista de las siguientes plantas medicinales que puede ser, a partir de ahora, tu mejor aliado:

1. Orégano

Controla los calambres y ayuda a tener un ciclo menstrual más fluido. Basta con preparar un té verde con una cucharada de orégano y endulzar preferiblemente con miel. Se recomienda tomar hasta tres veces al día dependiendo de la intensidad de los síntomas.

2. Manzanilla

Se caracteriza por el efecto calmante que tiene sobre la musculatura provocando así una relajación de todo el cuerpo y funciona muy bien con los cólicos menstruales. En este caso se aconseja consumir, desde la ovulación hasta que finalice el periodo, una cantidad de una o dos tazas diarias.

3. Jengibre

Ya sea en polvo o troceado, el jengibre se caracteriza por tener un efecto analgésico y antiespasmódico (reduce las contracciones musculares). Se debe tomar de dos a tres tazas al día para disfrutar de todos sus efectos en forma de infusión.

4. Onagra

Uno de los productos más conocidos y eficaces. Podemos encontrarla en múltiples formatos ya sea en pastillas, en bolsas de té o en aceite. Cabe destacar que sus efectos no son instantáneos y hay que ser perseverante para poderse beneficiar de sus propiedades.

El hidratarnos bien, practicar ejercicio, aplicar calor en la zona afectada y comer lo más ligero posible son otras de las medidas que pueden aliviarnos y mejorar el flujo. No olvides que es imprescindible acudir a tu ginecólogo de confianza para que nos haga un examen exhaustivo y poder así conocer la causa del padecimiento. ¿Has probado los remedios? ¿Te animas a ello? ¡Coméntanos los resultados!

Autora: Rosa C.B

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Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.