La trasferencia embrionaria es el último paso que se debe tener en cuenta antes de acabar la fecundación in vitro. De lo que se trata es de introducir dos embriones dentro del cuello uterino. La transferencia embrionaria es un proceso rápido y eficaz que es completamente indoloro por lo que no necesita anestesia de ningún tipo y se hace de forma ambulatoria en los centros de reproducción asistida, por lo que se puede estar en casa en pocas horas de nuevo.

Con qué embriones se hace la transferencia embrionaria

Este tipo de embriones se hace con embriones en fresco procedentes del proceso de fecundación in vitro actual.  En algunos casos, se pueden utilizar embriones procedentes del proceso anterior. Los del proceso anterior, deben haber sido perfectamente congelados.

Qué proceso debe tener la paciente para este momento

Cuando el embrión es fresco, lo único que se debe hacer es  llevar a cabo el proceso antes de 48 horas. Normalmente, se les suele dar una dosis de progesterona que dura 14 días, una vez que la progesterona desaparece, se debe hacer la prueba de embarazo. Cuando la trasferencia es por medio de los embriones congelados, lo que se debe hacer es preparar el interior del útero para que el embrión pueda ser implantado con más facilidad. Para preparar el útero, se le administra a la paciente una serie de estrógenos vía oral.

Qué pasa después de la transferencia

Después de este procedimiento, se debe tener en cuenta un descanso de la paciente, no porque esto asegura un embarazo, sino el descanso mental de la paciente. El descanso debe ser de al menos 24 horas. Por otro lado, lo que si se debe evitar son las relaciones sexuales durante las siguientes 48 horas.

Los días siguientes a esa intervención y correcto descanso, la paciente puede llevar una vida normal.

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Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.