La infertilidad es uno de los problemas en estos momentos en las parejas que quieren tener un hijo. A veces, el hecho de plantear que ha llegado el momento de tener un hijo, que es como si fuera planificado todo, hace que el cuerpo, por a o por b, no acepte esa intromisión en su propia naturaleza y cueste más lograrlo, lo cual afecta a los nervios, estrés e ilusión. Son muchos los casos en los que las parejas no han podido tener y, después de adoptar, se ha quedado embarazada la mujer porque ya no había problema para ello. Aún así, es bueno conocer cuáles son las opciones en caso de infertilidad en la pareja, ya sea en el caso del hombre o de la mujer. Éstas son:

  • Inseminación intrauterina (IIU). En este proceso lo que se hace es seleccionar espermatozoides sanos y llevarlos al útero para acortar el camino que han de recorrer.
  • Fecundación in vitro (FIV).  Se realiza una fecundación externa, fuera de la madre para, después, los óvulos fecundados, ser colocados en el útero esperando que no sean rechazados.
  • Transferencia de gametos a las trompas de Falopio (GIFT, por sus siglas en inglés). Se usa cuando la pareja rechaza la fecundación in vitro y lo que se hace es extraer los óvulos de los ovarios y mezclarlos con los espermatozoides para después colocar en un catéter e inyectarlos en las trompas de Falopio para una fecundación natural y que, desde ahí, viajen al útero para implantarse por sí solos.
  • Transferencia del cigoto a las trompas de Falopio (ZIFT, por sus siglas en inglés). Es olo mismo que el anterior.
  • Congelamiento de embriones. Se produce una congelación de los embriones que fueron fecundados pero no se utilizaron en una primera ocasión.
  • FIV con óvulos o embriones donados.
  • Inyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI, por sus siglas en inglés).
  • Madre de alquiler.