Por lo general, la ducha suele ser más rápida que un baño, y además se utiliza menos agua. Estas características de eficiencia y rapidez le han otorgado la popularidad que se merece. En la actualidad, ducharse a pasado a formar parte de la rutina diaria, además de ser saludable, relajante, rica y terapéutica.

En el caso de las cabinas de ducha, tan solo se diferencian dos estilos de duchas: cabina de ducha ordinaria y ducha con cabina de hidromasaje. La cabina de ducha ordinaria, es la más común, tan solo se compone de la cabina y de una grifería.

La cabina de hidromasaje tiene la misma función que la común, pero incorpora la opción de hidromasaje con chorros a presión. Si quieres dar un toque más cool a tu cabina de ducha ordinaria, existen diferentes tipos de grifería y disponen de diferentes accesorios, como leds de colores para quienes practican la cromoterapia o rociadores que simulan la lluvia.