the artist

 

Confieso que tenía mis reservas en lo que se refiere a esta película. El hecho de que fuera muda hacía que desechara totalmente la idea de ir a verla. Desde la llegada del cine sonoro mi relación con el cine mudo estaba relegada a las películas de Charles Chaplin que veía de pequeña y con las que, debo decir, disfrutaba mucho.

Pero nunca pensé que en el siglo XXI en pleno apogeo del 3D, pudiera hacerse un hueco tan exitoso una película muda, en la que la música es el lenguaje con el que se narra la historia, cambiando las palabras por notas musicales.
Conforme la película iba cosechando premios, mi curiosidad iba en aumento, pero la reticencia ante la posibilidad de que ese extraño experimento de cine propio del siglo pasado fuera a llamar mi atención, hacía que no me decidiera a acercarme al cine.

El éxito cosechado por “The Artist” en los Oscar, (Mejor Película, Mejor Guión Original, Mejor Director, Actor Principal y Vestuario) es la primera vez que una película francesa gana el premio a la Mejor Película, y la segunda que lo hace una sin palabras, desde que se celebrara la primera ceremonia tiempo atrás y premiara a Alas.(1927).

Gracias a internet me aventuré a ver el tráiler y me enamoré. En solo unos dos minutos quede cautivada por la historia que contaban Bèrènice Bejo y Jean Dujardin magistralmente dirigidos por Michel Hanavizius.

Finalmente fui a verla y la sensación que me había proporcionado el tráiler fue creciendo hasta convertirse en una auténtica emoción. La historia de George Valentine (Jean Dujardin) un actor cómico de cine mudo y su perro actores necesarios de las películas que son éxito arrollador hasta la llegada del sonoro. Dando lugar a una clase
de películas en las que George considera no tiene cabida. La aparición de un huracán llamado Pepi (Bèrènice Bejo) una aspirante a actriz enamorada del arte de Valentine arrasa allá por donde va.

Encontrando su hueco en el espacio este deja. La historia se sustenta gracias a la magnífica interpretación de sus
actores protagonistas, la estupenda banda sonora que nos va llevando por las emociones por las que pasan estos a lo largo del metraje. Contándonos la historia real de muchos profesionales que resultaron grandes en el cine mudo pero que la llegada del sonido hizo que su forma de actuar quedara exagerada y anticuada y resultara motivo de
mofa para el público que acabo dándoles la espalda, dejando su trabajo en una clase de arte anticuado. Porque en definitiva, con películas “The Artist”, el cine se vuelve arte y merece llamarse Séptimo Arte, ya que tienen el poder de embaucar al espectador hasta el punto de emocionarle.
Artículo enviado por Mª Ángeles Mata

Autor: Sarah. Periodista y escritora, madre y trabajadora a tiempo completo, mi pasión es escribir sobre diversos temas. He colaborado en varias publicaciones online y, en cuanto a los blogs, me gusta escribir sobre aquellas temáticas que reflejan mis intereses: Ocio, espectáculos, estilo de vida, celebrities...