El suelo de madera en una casa, además de que siempre se ve muy elegante, es una buena opción si no tenemos niños en casa.  La razón es porque la madera es un tipo de suelos que si se camina constantemente sobre ella sin cuidado, esta se maltrata mucho. Aún así, hay cientos de personas que se apuntar a la moda de tener este tipo de pisos en casa.

¿Qué tipos de madera existen?

Plastificado Los pisos de madera se plastifican con una capa de barniz al aceite que cubre el piso protegiéndolo y facilitando su limpieza. Existen en el mercado diferentes acabados: mate, semi mate o brillante. Este procedimiento logra una terminación que protege a los pisos de las manchas y el desgaste, haciendo que sean más duraderos y fáciles de limpiar.

Hidrolaqueado

En este caso se le otorga, al piso de madera, una terminación de base acuosa que no tiene olores fuertes. El piso puede ser utilizado unas 3 o 4 horas después de colocado el producto. Aunque su vida útil es menor que la del barniz poliuretánico, logra un efecto similar al de la madera natural.

Pisos de madera sin tratar

En este caso se recomienda utilizar cera en versión pasta o líquida cada quince días, y repasar semanalmente con una lustradora para mantener el brillo. La cera en pasta tiene mayor rendimiento que la cera líquida, pero ésta se aplica más fácilmente. Recuerda que cada tres meses hay que remover la cera vieja utilizando un removedor para que el piso quede parejo y completamente limpio a la hora de volver a encerar.

Pisos de madera plastificados, flotantes o hidrolaqueados

Para limpiar este tipo de pisos diariamente se recomiendan los limpiadores especialmente formulados con agentes tratantes que cuidan la madera y mantienen su belleza natural, sin dejar residuos. No requieren enjuague y son de muy fácil aplicación. Para una limpieza profunda es aconsejable, una vez cada quince días, utilizar cera líquida para pisos plastificados.

Pulido

Una vez que el piso esté colocado, siempre se debe pulir para lograr un acabado perfecto. Este trabajo se puede repetir todas las veces que sea necesario, a lo largo de los años, extrayendo anteriores capas de plastificado o cera, lo que va a garantizar un suelo resistente y duradero al paso del tiempo

Autor: Revista Feminity.