Sí, como habréis adivinado por el título vamos a hablar de las pieles sensibles, que actualmente en el mundo en que vivimos son el “pan nuestro” de cada día.

Los factores responsables de sensibilidad cutánea pueden ser externos: Variaciones climáticas, cambios de temperatura, polución, sol, peelings químicos… Y factores externos como estrés, fatiga, desequilibrio hormonal, emociones, bebidas calientes, comida picante…

Este tipo de piel no es propia de ninguna edad en concreto

El aspecto del cutis es a menudo muy fino, casi traslúcido. La piel es propensa a la aparición de venitas junto a los pómulos y además reacciona rápidamente a ciertas influencias con enrojecimiento, hinchazón y en ocasiones con picor o escozor.

Existen pieles que a simple vista no son finas, ni blancas, ni parecen delicadas, pero a ciertos estímulos se alteran y aparecen erupciones, descamaciones y hasta congestión. Hablaríamos de pieles intolerantes o reactivas.

Las reacciones de rechazo a productos cosméticos son más frecuentes en este tipo de piel que en otros.

La piel sensible o reactiva precisa de un cuidado bastante exhaustivo

Una piel de estas características, en la mayoría de los casos, va a ser excesivamente seca o al contrario, muy grasa. Por este motivo tenemos que solucionar el problema principal de sensibilidad para luego poder tratar otro tipo de  aspectos como reafirmación, arrugas, manchas, etc…

Debemos centrarnos en equilibrar esa piel y  reforzarla  para que esta, utilizando sus propios recursos, pueda defenderse contra esos factores que la agreden y desestabilizan.

Los tratamientos desensibilizantes deben ser “reeduc-activos” para que traten inmediatamente la piel calmándola, reconfortándola , aliviándola y así enseñarle un modo de funcionamiento “normal” que no tendría que haber perdido jamás.

Hoy en día contamos con importantes tratamientos profesionales, así como exclusivas marcas de cosmética profesional que solucionan los problemas de este tipo de pieles.

Y, como todo…..es imprescindible una rutina diaria constante, como una profunda higiene facial mañana y noche, una crema adecuada al tipo de sensibilidad (pieles grasas/pieles secas) y lo mas importante: Una buena protección, ya que conviene proteger bien el cutis contra influencias externas como frio, viento, calefacción, polución…..Ya que el sol no es el único enemigo de la piel.

Por todo esto y mas… ¡No desesperéis!

De los problemas hay que ocuparse y no preocuparse! Y doy fe de que la piel sensible tiene solución definitiva.

En los años que llevo trabajando en este sector he visto pieles en crisis hipersensibles, que habían perdido toda esperanza. He comprobado con gran satisfacción que con un buen diagnóstico y prescripción adecuada, se  recupera la normalidad en apenas una semana.

Y por fin….no prescindir  de esa base de maquillaje deseada que antes producía alergia, o ese autobronceador maravilloso que antes nos provocaba granitos y rojeces.

Lo dicho, ¡A tomar medidas cuanto antes!

Y tú, ¿Tienes la piel sensible? ¿Qué síntomas tienes?

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.