Un mínimo de información y habilidad por su parte le podrán sacar de más de un apuro a la hora de enfrentarse a una reparación común en el hogar. Además, haciéndola usted mismo podrá evitarse el desembolso que supone tapar estos agujeros. Y no digamos si tiene una avería a las diez de la noche y no le queda más remedio que llamar a un servicio permanente 24 horas, entonces ya puede echarse a temblar.

Si quiere saber cómo poner remedio a reparaciones del hogar cotidianas, lea con atención los consejos que se citan para casos concretos con los que probablemente alguna vez se haya tenido que enfrentar.

Seguro que en más de una ocasión ha tenido la tubería del lavabo o el fregadero atascada, ¿qué hizo para resolver el problema? Pues hay varias soluciones: desatascadores de goma, alambres y productos químicos indicados para esto. Cuando detecte el atasco intente averiguar la gravedad del asunto. Si el desagüe es muy lento, lo mejor es que espere a que el líquido se haya retirado del todo y después eche lejía y agua hirviendo. Si hay un tapón de residuos seguramente se disolverá, pero si no es así y el agua está estancada, debe intentar otra solución.

Desatacador en mano

Por ejemplo, coja un desatascador de goma, coloque la ventosa sobre la boca del desagüe del sanitario y haga presión, de arriba abajo, sobre ella con el mango de madera. Si este tampoco le resuelve el problema tome un alambre en forma de U a través de la tubería del desagüe del sanitario, y presione para intentar recoger o empujar el tapón que obstruye. La última solución, antes de que tenga que llamar a un profesional para que se encargue del atasco, son los productos químicos. Los desatascadores de esta clase se venden en droguerías y son compuestos de disolventes químicos muy potentes que suelen desatascar una tubería después de varias aplicaciones.

Cambio de cerradura

Otro engorro con el que se puede encontrar es una cerradura estropeada. Antes de optar por cambiarla, frote la llave con la mina de un lápiz, el grafito, suavizará la llave y la cerradura. Si no consigue nada con esto, cámbiela. ¿Cómo? Primero debe desmontarla. Quite el tornillo que ajusta la manilla de la puerta, luego los que sujetan al embellecedor y después los de la cerradura. Coloque la nueva ajustándola al lateral de la puerta, coloque el embellecedor y por último, la manilla. Posteriormente, apriete los tornillos.

WC ruidoso

En caso de que lo que tenga que arreglar sea el molesto ruido de la cisterna, ármese de paciencia e intente ponerle fin al incesante toniquete. El problema puede deberse a dos cosas: que la válvula de entrada del agua esté estropeada, con lo cual tiene que cambiarla por un modelo igual. Que el flotador que cierra la entrada del agua cuando la cisterna está llena, se encuentre en mal estado, en cuyo caso debe cambiarlo. Recuerde que para realizar cualquier tipo de reparación en donde el agua ande por medio, lo primero que tiene que hacer es cerrar la llave de paso.

Cambiar un cristal

Si de lo que se trata es de cambiar un cristal roto, antes de ponerse a arreglarlo, tome las precauciones convenientes, como ponerse unos guantes especiales. Quite con las manos los restos flojos y los que continúen agarrado elimínelos con unos golpes suaves; lo puede hacer con un martillo envuelto en tela. Después, retire el junquillo haciendo palanca y retirando los clavos que sostienen el cristal. Si quedan restos de masilla o silicona, quítelos antes de colocar el nuevo cristal. Limpie la ventana y aplique silicona o masilla en cada borde del marco, coloque el nuevo cristal y vuelva a poner los junquillos.

Autor: Revista Feminity.