Un buen reloj es signo inequívoco de distinción y buen gusto para la persona que lo porta en su muñeca, ya sea una mujer o un hombre. Es por ello que ha sido, desde siempre, uno de los regalos más realizados en efemérides, aniversarios y premios, y, especialmente, durante la época navideña.

Los relojes japoneses destacan sobremanera por encima de los fabricados en otros países, puesto que se encuentran a la vanguardia en materia de tecnología elegantemente diseñada. Entre ellos, se hace obligado citar los relojes Seiko, de una enorme calidad, como estos de Chrono24, que han sido muy alabados tanto por la crítica como por el público en general.

El origen de una marca histórica

Se dice de la marca japonesa de relojes ‘Seiko’ que cambió la historia, y esta afirmación es ciertamente irrefutable. Su revolución tuvo que ver con poner al alcance de todo el público (y de todos los bolsillos) un tipo de reloj con materiales de primera calidad entre los que predominaba el cuarzo.

Desde que el joven relojero japonés creara el primer reloj de la marca japonesa en el año 1877, la empresa no ha parado de crecer con el único objetivo de crear productos de manera minuciosa, con una estética atemporal y sutil y una mecánica interna infalible.

La conquista del público femenino

Con el paso de los años la relojería japonesa ha fijado su interés en la captación del público femenino, que cada vez en mayor medida se hace con un reloj considerado históricamente de hombre. La utilización de este tipo de reloj masculino por parte de las chicas se debe a la búsqueda de una clase de elegancia desenfada, en la que los detalles parecen no atenderse, pero están completamente estudiados.

Así pues, las mujeres lucen con orgullo en sus muñecas un accesorio de una gran belleza, que rompe con los cánones en cuanto a los materiales típicos femeninos (engarzados en rubíes o diamantes), que pueden ser considerados demasiado frívolos. En cuanto al tamaño, si bien es verdad que el reloj de chico es más grande que el femenino, también existen algunos más pequeños que conjuntan perfectamente con la figura y el estilismo de la mujer.

Un desafío a la industria Suiza

Suiza ha copado tradicionalmente las partes más altas de la industria del reloj, puesto que contaba con la confianza del público y con la fama de la enorme precisión de sus productos. El reloj suizo ha sido un verdadero icono, con grandes artesanos históricos que han mantenido este concepto de marca. Sin embargo, puede decirse que la tecnología japonesa se ha situado a la altura de la suiza y ya le disputa el liderazgo de la venta de este tipo de este apreciado accesorio en todo el mundo.

En el combate ‘reloj suizo versus reloj japonés’, como decimos, existen actualmente un empate técnico. La filosofía japonesa de cuidar los detalles y de ser precisos y exactos se traduce en un producto que no tiene que envidiar en nada al que se genera en el país europeo.

Últimos avances

Los últimos avances en materia de relojería japonesa se encaminan hacia una tecnología híbrida con agujas de movimiento continuo, para ahorrar en energía y ganar en sostenibilidad. Estos esfuerzos buscan la hegemonía en una industria que siempre ha mezclado la tradición con la innovación.

Así pues, a modo de conclusión se puede decir que un reloj nipón puede ser el regalo perfecto para cualquier ocasión, y un obsequio perfecto para la época navideña.