Ya podemos ir añadiendo un nuevo beneficio al ejercicio regular: una vida sexual más animada y gratificante. Como saben bien los especialistas, el ejercicio mejora el flujo sanguíneo a todas las partes del cuerpo, entre ellas a los órganos sexuales.

De hecho, la impotencia es a menudo consecuencia de un aporte insuficiente de sangre al pene (lo que produce falta de erección), por lo que una vida activa, con ejercicio regular diario, ayuda a prevenir ese trastorno.

LAS VENTAJAS DE ESTAR EN FORMA

En realidad, los expertos señalan que se pueden adivinar -con gran posibilidad de acierto- las probabilidades de que una persona disfrute con el sexo y sea sexualmente más activa simplemente preguntando si hace ejercicio aeróbico de forma regular. Numerosas investigaciones revelan que las personas físicamente activas tienden a tener mayores niveles de deseo, relaciones sexuales más frecuentes y mayor capacidad para excitarse sexualmente y llegar al orgasmo… independientemente de la edad.

SUBE LA TEMPERATURA

Al parecer, el ejercicio aeróbico es un auténtico afrodisiaco, porque estimula la producción de endorfinas, substancias químicas parecidas a los opiáceos, que el cerebro produce de forma natural y que no sólo generan sensación de bienestar, sino que hacen a las personas más receptivas a las aproximaciones sexuales de otras personas. Los expertos puntualizan que ‘da igual el tipo de de ejercicio aeróbico que escojamos, mientras lo practiquemos un mínimo de tres veces por semana, durante 20 minutos’.