Las células madre son una especie de células no especializadas que tienen la capacidad para convertirse en muchas otras células para diferentes partes del cuerpo. Sirven para reparar otras especies de células que estén dañadas en el cuerpo.

Estas células se pueden dividir en miles de partes siendo esta nueva de las células madre adquiriendo una función más especializada, como en el caso de una célula muscular, cardiaca o inclusive un glóbulo rojo.

Donde se encuentran las células madre

Este tipo de células madre se pueden encontrar en varios tejidos de nuestro cuerpo, como por ejemplo:

  1. En la medula ósea
  2. La grasa que tenemos en el cuerpo
  3. Dentro de la sangre
  4. Dentro de otros órganos como lo es el corazón
  5. También se encuentran células madre en el feto o embrión
  6. En la sangre que lleva el cordón umbilical de los niños que están naciendo.

Para que sirven

No se sabe a ciencia cierta todos los usos que se le pueden dar a las células madres, pero lo que se puede decir con certeza que ayuda a que las células puede fácilmente liberar hormonas para que los tejidos del corazón funcione de menor manera o de forma más eficiente, así como también ayuda a despertar aquellas células que están dormidas o inactivas dentro de los tejidos.

Como usar las células madre

  1. Se pueden inyectar a través de las venas, directamente en el musculo cardiaco que lleva al corazón o en las arterias.
  2. Después de por lo menos 400 veces que ha sido inyectada de forma eficaz, se pueden garantizar los resultados en el musculo cardiaco.
  3. Cuando existe una enfermedad que sea de origen vascular periférica también se puede inyectar en las venas de las piernas, específicamente en las arterias, para que los vasos sanguíneos se regeneren y vuelvan vasos nuevos.

Como conservar  las células madre

El método más efectivo de cómo se pueden conservas este tipo de células madre es por medio de la criopreservacion; consiste en un enfriamiento que va progresivo de acuerdo a las muestras que se extraen del cordón umbilical al momento del nacimiento del bebé. Pueden alcanzar temperaturas hasta de 196 ° que representa la temperatura en donde el nitrógeno se convierte en líquido. Cuando las muestras ya han alcanzado estas temperaturas entonces se garantiza que duren por periodos muy prolongados de tiempo.

Recomendaciones

Si tienes la capacidad de poder conservar estas células madres después del parto de un bebé puedes hacerlo, pero recuerda que para garantizar su funcionamiento o uso debes conservarlas a esta temperatura antes mencionada, de lo contrario no te serviría para nada.

Ahora que ya conoces todos los beneficios de la conservación de estas células para la regeneración de otras que no funcionan de la forma correcta, bien vale la pena conservarlas, para garantizarte una buena salud o para utilizarlas para alguien más dentro de tu misma familia ya sea de tu grupo familiar o de otras personas a quienes también puedes favorecer.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.