Cuando se habla de préstamos con ASNEF se hace referencia a la posibilidad de conseguir un extra de dinero, pese a formar parte de la lista de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (de ahí las siglas de ASNEF) En otras palabras, es la opción de que a una persona se le conceda un préstamo pese a tener contraídas otras deudas y formar parte de lo que, comúnmente, se denomina lista de morosos. Los préstamos con ASNEF de Servicios Financieros Goldtienen muy en cuenta este punto porque consideran que precisamente las personas que se encuentran atravesando un apuro económico, son las que más pueden requerir de sus servicios y es por este motivo por el que no les cierran las puertas. Más bien, al contrario, dan todo tipo de facilidades. Pero, ¿cómo se puede conseguir uno de estos préstamos con ASNEF?

En realidad, el proceso es de lo más sencillo y tan sólo se requieren unos minutos y rellenar un breve formulario. En el ejemplo puesto, el de los Servicios Financieros Gold, dan esta posibilidad, sin tener que dar explicaciones de ningún tipo, tanto en la versión online como llamando por teléfono. Simplemente, hay que tener alguna propiedad. Con esto da igual que uno figure en listas de morosos como EXPERIAN o la ya mencionada ASNEF. El compromiso pasa por estudiar cada caso y dar con la solución más apropiada para cada persona. El estudio es gratuito y no hay que justificar ingresos, ni llevar a cabo trámites complejos. Tampoco se tendrán en cuenta préstamos que no hayan sido pagados hasta la fecha.

Ventajas de los préstamos con ASNEF

Por suerte hay entidades preocupadas por sus clientes que ofrecen la opción de concederles un préstamo, incluso cuando atraviesan una época económica difícil y ya tienen deudas por pagar. En el caso de este tipo de préstamos se pueden resaltar una serie de ventajas de lo más evidentes.

  1. Se accede a la cantidad de dinero que uno necesita. Hay que tener muy en cuenta que, precisamente por figurar en una lista de ASNEF o similar, serán muchas las entidades y empresas que ni se planteen realizar un préstamo, por muy pequeño que éste sea. Siendo así, la opción de préstamo con ASNEF puede llegar a convertirse en la única opción posible para salir de ese bache financiero.
  2. Sin tener que dar explicaciones. Los préstamos, máxime si se trata de cantidades más elevadas, suelen requerir de la persona una mínima explicación que justifique porqué lo solicita y en qué lo va a emplear. En este caso no es así. Lo único que se suele recomendar es que con esos préstamos con ASNEF se liquiden las deudas que uno tenga, un poco para salir de ese círculo vicioso, pero al final cada cual tiene la opción de elegir. Hay que tener en cuenta que si se pagan las deudas uno sale de la lista de morosos y todo se puede simplificar más.
  3. Préstamos muy rápidos. Si lo que se busca es un préstamo que se obtenga en poco tiempo, los préstamos con ASNEF son los indicados. El formulario de que se precisa apenas lleva unos minutos. Tras esto, se hace un estudio de la solicitud y, en el momento en el que ésta se aprueba, se puede contar con el dinero que se precise en tan sólo unas horas, directamente en la cuenta bancaria que uno haya seleccionado.
  4. Facilidad en el trámite. Se puede ver este punto reflejado en todos los anteriores. La persona que pida un préstamo con ASNEF verá, desde el inicio, que todo el proceso es de lo más sencillo, lo que ayuda a dar este paso.

Consejos para pedir un préstamo con ASNEF

  • Elegir una empresa de confianza. Hay que tener en cuenta que en esto de los préstamos online se ha vivido todo un ‘boom’ en los últimos años y si uno se pone en cualquier buscador a mirar por la obtención de los mismos, la oferta puede ser de lo más abrumadora. Hay que tener en cuenta dos cosas. Lo fundamental es que de confianza. Si la empresa en cuestión tiene en su haber años de experiencia, eso ya es señal de su buen hacer y de que otros tantos clientes han confiado en ellos. Y lo segundo, en este caso, que concedan este tipo de préstamos porque no todas las empresas del estilo lo hacen.
  • Pedir la cantidad que se necesite. Hay que tomarse un tiempo y hacer cuentas para saber qué es lo que uno, de verdad, precisa. Como es lógico, porque ocurre con todos los préstamos, habrá que pagar unos determinados intereses y en ningún caso conviene ni quedarse cortos ni pasarse. Mejor prestar atención a esto.
  • Comparar y salir de dudas. Los comentarios de otros clientes, los comparadores online y ponerse en contacto con la entidad que a uno le ha llamado la atención, puede ser el mejor camino. Siempre que haya dudas, mejor aclararlas de antemano.

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