No todas las posturas sexuales son iguales de placenteras, y hay algunas en concreto que a los hombres no les resultan muy cómodas, y requieres muchos esfuerzo por su parte.

A los hombres les gustan las mujeres creativas sexualmente, desinhibidas, con ganas de probar cosas nuevas, pícaras, pero de ahí a que el sexo suponga para pasarlo mal o sufrir, pues no merece la pena.

Y éstas son las posturas menos placenteras:

Unión de la abeja 

La mujer se sienta sobre el pene de su pareja que estará también sentado y con las piernas estiradas hacia delante. De tal forma que la mujer puede ir y venir verticalmente, apoyándose en manos y piernas. El hombre sigue el movimiento levantándola por el trasero o los muslos. Esta posición es muy agotadora para el chico ya que debe levantar el peso de la mujer y encima puede dañarse la espalda si no la apoya bien.

Postura de Andrómaco

El hombre está acostado cara arriba, la chica se sienta encima arrodillada, con el busto todo levantado. Ella controla la profundidad y el ritmo. La dificultad está en el ángulo de penetración, que puede resultar algo doloroso si el pene se dobla; además, es muy complejo llegar al orgasmo porque no hay ningún control sobre su placer o por sentirse dominado.

Postura del jinete

El hombre se acuesta boca arriba, y la mujer se arrodilla encima de él, rodeando las piernas del hombre con las suyas. La mujer controla la los movimientos, tanto verticales como horizontales, para aumentar la estimulación en el clítoris y en las paredes vaginales, o bien para que él llegue al orgasmo más rápido. Puede resultar un tanto aburrida ya que el tiene una actitud muy pasiva.

Postura del alineamiento perfecto

La mujer se pone encima del hombre, con las piernas separadas para hacer más fácil la penetración. Una vez introducido el pene, ella junta las piernas para que ambos cuerpos se superpongan en un alineamiento perfecto. Ahora, la mujer empieza la estimulación frotando su cuerpo, lateral y horizontalmente, contra el de su pareja. La desventaja es que limita mucho la profundidad de la penetración y la posibilidad de movimientos.

Y una última observación, cualquier postura sexual que sea incómoda, molesta o dolorosa, deja de practicarla. El sexo debe ser placer no sufrimiento.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.