Si quieres que las cosas entre tu chico y tú vayan viento en popa y a toda vela, apúntate algunos consejos que te ayudarán a mantener la magia.

El juego de las adivinanzas: Tu amorcito te conoce bien, pero no tiene una bola de cristal para saber qué quieres antes de que se lo pidas, tampoco es capaz de adivinar por qué hoy tienes esa cara de pocos amigos o cómo te gustaría que te hiciera el amor. Recuerda que la intuición no es su fuerte. Es muy importante que le digas exactamente qué quieres de él, qué cosas te molestan y cómo te gustaría que te besara.

Esconder los conflictos debajo de la alfombra: Cuando corres un tupido velo ante los problemas… ¡sorpresa!, no desaparecen. Se obstinan una y otra vez en quedarse ahí, debajo de la alfombra, amenazando con salir y estropearlo todo en el momento menos oportuno. O sea, que para que no se os acumulen los malos rollos, es necesario sacar los trapos sucios de vez en cuando para poder hablarlos y encontrar una solución. Eso sí, ten decepción. Cada miembro de la pareja debe tener su propia vida, sus amistades y sus hobbies… a no ser que quieras una relación aburrida y asfixiante. Amor es sacrificio Una de las trampas más comunes en una relación amorosa es pensar que por “amor” debemos estar dispuestas a soportarlo todo. Que estés colada por tu chico, no significa que tengas que Cada miembro de la pareja debe tener su propia vida en cuenta que cuando abrimos la caja de los truenos pueden salir reproches y rabietas. Lo importante es que cada uno controle los límites de su enfado: no os tiréis los platos a la cabeza.

El arte de pactar: Nunca llueve a gusto de todos y lo que a ti te va de perlas a él le parece un tostón. En una relación es imprescindible acercar posiciones y pactar, llegando a acuerdos en los que los dos salgáis ganando. Algunas veces tendrás que hacer concesiones a su favor y tragarte una de esas pelis que te aburren un montón. A cambio, él cederá en cosas importantes para ti.

Decir lo siento: Aprender a disculparnos por el daño que hayamos podido hacer es imprescindible si queremos tener relaciones duraderas. Puedes pedir perdón de mil maneras. Si te da mucho corte, le puedes escribir una carta y dejársela disimuladamente en el bolsillo de la chaqueta, enviarle un e-mail o prepararle una cena especial.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.