Una vez que una mujer ha pasado las pruebas necesarias para ser donante de óvulos es cuando se comienza el proceso de la ovodonación, es decir, que comienza la extracción de los óvulos paso a paso con el objetivo de poder extraerlos de la mejor forma posible sin poner en riesgo a la mujer siendo gratificada por ello con un dinero.

Los pasos que se llevan a cabo en la ovodonación son los siguientes:

–    Se comienza con un tratamiento de estimulación ovárica. Esto se hace para obtener un número adecuado y elevado de ovocitos y que éstos maduren. Es uno de los procesos que más se controla porque si no están lo suficientemente maduros o si se han madurado de más, puede hacer que los óvulos no sirvan.

–    Una vez se ha conseguido que maduren la donante es internada para poder extraerlos y así servir éstos para, en un laboratorio, ser fecundados con el espermatozoide de un hombre (que puede ser el de la pareja que recibe los óvulos o un donante también) para, finalmente,

–    Ser implantado en el útero de la futura madre, no la donante ya, donde se valorará para que no haya rechazos ni abortos que puedan hacer fracasar el proceso. Una vez termina el proceso de extracción y se verifica el estado de la donante, que tendrá que pasar unos días de reposo para evitar complicaciones debido a que es una técnica más invasiva que la donación de espermatozoides, se le gratifica por el tiempo invertido y por las molestias que se le hayan podido causar.