Hoy en día, decir que una mujer tiene ovarios poliquísticos, no es decir nada malo, ni algo por lo que haya que preocuparse de forma excesiva porque son muchas las mujeres, adolescentes y jóvenes, que los padecen. Para aquellos que no lo sepan, el síndrome de ovarios poliquísticos se produce cuando hay una alteración hormonal y metabólica en los ovarios que hace producir más hormonas masculinas que femeninas, de ahí que algunos de los síntomas que se den sea el aumento de vello en zonas normalmente masculinas, aumento de peso, acné, irregularidades en la menstruación, etc.

Todo esto hace que tu médico de cabecera, o tu ginecólogo, empiece a ser consciente del posible problema que tienen los ovarios poli quísticos. Sin embargo, lo cierto es que no son tan difíciles de tratar pues, con tratamientos basados en pastillas anticonceptivas, progesterona u otro tipo de medicación suelen responder muy bien y se notan los cambios a corto plazo. Si no te tratas en este problema sí que puede conllevar, a la larga, problemas importantes como es la dificultad para quedarte embarazada u otros problemas relacionados con el embarazo, de ahí que sea tan importante y que haya que tener un diagnóstico específico para estos casos a fin de poder poner el mejor tratamiento.

En la gran mayoría de los casos, este problema se soluciona sin ninguna complicación aunque hay que estar revisándose más a menudo para evitar que reaparezcan. Solo en una minoría persisten los síntomas y los problemas pueden agravarse pero, por lo general, no suele ser así.

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.