Las ventajas del alquiler de pisos son muchas: elegir la zona de la ciudad que más te guste, elegir una vivienda de un precio que se adapte a tu bolsillo, con el número de habitaciones  que necesites,  con o sin garaje…

La única complicación es adaptar todos los muebles de la casa a la nueva vivienda. Los que pasan de una pequeña a una más grande, puede que lo tengan más fácil. Pero lo cierto es que es difícil encontrar dos dormitorios que midan lo mismo, dos viviendas con la misma distribución y dos comedores donde se puedan poner igual los sofás. Por ello os vamos a dar algunos consejos para que os podáis adaptar lo mejor posible a vuestro nuevo piso de alquiler, sin que resulte un traslado traumático.

Nueva vivienda, nueva ilusión

Pensad que es un buen momento para redecorar la casa, hacer algunos cambios, cambiar la pintura de las paredes, comprar algunos objetos de decoración… todo lo que os haga estar a gusto en vuestro nuevo hogar.

En primer lugar, si la casa donde vais a vivir es pequeña os recomendamos pintar las paredes de color blanco o de algún color muy suave y claro para que le de amplitud. Si os arriesgáis con colores fuertes u oscuros pronto os agobiareis y os faltará más luz. Otra buena forma de que parezca más grande es utilizar visillos en vez de cortinas, como hemos dicho antes, la luz es importante para que la vivienda tenga amplitud.

En referencia a los muebles, no hay que colocar exactamente todo lo que había en la otra casa, únicamente aquellos muebles que son necesarios y os van a hacer papel. Todos los muebles puramente decorativos sobran en los pisos pequeños. Es muy importante no cerrar espacios, es decir, que no haya barreras como los sofás para salir del comedor o que los muebles no hagan que cambies el trayecto natural para entrar y salir de las habitaciones.

Espacios abiertos

Los espacios cuanto más abiertos y comunicados mejor. Las estanterías y armarios son muy importantes para organizar las cosas, pero no para acumular “trastos” que nunca jamás usaréis. Os quitarán espacio y evitarán que los utilicéis para cosas realmente necesarias. Los espacios muertos, como el fondo de un armario de la cocina, el altillo de un armario, o el espacio que hay bajo la cama hay que aprovecharlos dándoles uso para guardar aquellas cosas que no sabemos dónde dejar.

Por qué no utilizar soportes que nos faciliten guardar objetos en estos lugares muertos. En las tiendas especializadas de ferretería los podéis encontrar. Lo más importante es tener una distribución adecuada y sobre todo organizarse bien. ¡Y a disfrutar del nuevo piso!

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Autor: Revista Feminity.