Me he propuesto empezar el curso «como nueva» y prolongar ese aspecto y espíritu de vacaciones el mayor tiempo posible. Para ello me he fijado tres objetivos cumplibles, nada imposibles:

1. Conservar el bronceado hasta octubre

La vuelta de las vacaciones siempre es un momento muy muy difícil, no sólo por la reincoporacioón al trabajo –que no es poco– sino porque desde el momento en que ponemos un pie en la oficina empezamos a perder la buena cara. El tono bronceado empieza a deslavarse como si huyera de nuestra piel a grandes zancadas.

¡Tanto esfuerzo para tan poco tiempo! Pues, bien, hay que evitarlo a toda costa. ¿Cómo? Recuperando los autobronceadores con mucho cuidado. Y digo cuidado, porque la exfoliación es ahora más necesaria que nunca. Volvemos con tantas células muertas sobre la epidermis que pecas en el escote, así que si no las desprendemos el moreno queda con manchas. En las zonas más rugosas se deposita más pigmento y el tono resulta más oscuro. A mí, me siguen encantando las toallitas de Comodynes para la cara (ya todo un clásico) y el spray de Model.Co para el cuerpo (el que utilizan muchas modelos).

En la redacción, varias compañeras son fans del Concentré Teinté Auto-Bronzant Intense de Clarins y la verdad es que tienen un color estupendo, supernatural. Eso sí, hay que tener cuidado de no aplicar el producto en las cejas porque una redactora lo hizo sin darse cuenta ¡y se le fueron poniendo cada vez más claras!

Otro buen truco para prolongar el bronceado es tomar cápsulas de antioxidantes y betacaroteno. Yo lo he hecho todo el verano, en concreto las de Inneov Solar, y además de no quemarme ni un poco, siguen diciéndome ¡qué morena estás! y volví de la playa a finales de julio. Voy a terminar la caja que tengo empezada para ver si llego hasta final de septiembre con buen color.

2.- Lucir un nuevo corte de pelo

En cuanto vi a Gwyneth Paltrow con su nuevo look supe que yo quería ese peinado. Así que me fui corriendo al salón de Lorena Morlote (que por una vez no estaba al pie del cañón y se ha tomado unos días de descanso, que buena falta le hacían) y le pedí a Pepe esa media melena un poco desfilada (con capas largas) y con mucho movimiento que la actriz ha estrenado a la par que la minifalda.

Ondulada o lisa, es de lo más favorecedora y ¡quita años!. Liv Tyler también se ha apuntado a esa largura. Así que ¡melenas larguísimas, temblad! porque ha llegado la hora de un buen corte. Además de estiloso, es buenísimo para el cabello aligerarlo de las zonas más estropeadas (que ya no se sellan ni con un buen serum), que siempre son las puntas. Entre otras cosas, porque son las más «viejas» de nuestra cabeza.

Por cierto, ahora que estamos en crisis, si habéis vuelto de las vacaciones paupérrimas ¿habéis descubierto ya lo estupendos que son los productos para el pelo de Tresseme y qué precio tienen? Los encuentras en cualquier gran superficie, duran un siglo porque sus botes de diseño son enormes y el pelo queda brillante y suave. Son ingleses y muy cool (cuando aterrizaron hace unos meses a España su madrina fue Elsa Pataky). Yo he utilizado el champú y el acondicionador y me parecen de primera.

3.- Mantener la cara descansada

Y por último, toca mantener a largo plazo esa cara de felicidad y descanso que nos acompaña todavía. He probado y os recomiendo el facial de Green Science de Aveda, completamente natural (los ingredientes son orgánicos) y tan relajante y placentero que pierdes el sentido (tuve que luchar para no dormirme y poder apreciar mejor todo el ritual).

Autor: Laura. Soy una blogger amante de la moda, me gusta cuidarme y llevar una vida sana. Comparto mis gustos y aficiones así como temas interesantes.